“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

jueves, 20 de marzo de 2008

Cumbres de Artenara

Procesión en la cumbre, 1935/1936 - JESÚS ARENCIBIA

Muere la tarde en las cumbres de Artenara.

En el horizonte, detrás de la corona de Tamadaba, 
el Teide se desgrana en un inmenso mar de ámbar. 
La serena lluvia germina la luz de la luna embelesada
en la rama florecida de un ciruelo solitario.

Muere la tarde en las cumbres de Artenara.

martes, 18 de marzo de 2008

Anoche

La cabeza de Ícaro, 1900 - ODILON REDON


Anoche me hundí
en la soledad de mi alma
y tuve miedo.

Braceé en un silencio de alondras encendidas
y volé sobre las alas de mi doliente Ícaro
para licuarme en estrellas de añil y fuego.

Me ungí con el aceite de tu ausencia
y viví la infinita desolación de las caracolas
florecidas en la luz de tus labios.

Labré de besos tus nacientes auroras
y me arrullé en el trémulo
oleaje de tus abrazos.

Me entregué a tus acantilados de lilas y azucenas
y me dormí en el recodo seguro
y silente de tu aliento.

Acaricié la luz temprana de tu sueño trasnochado
y me precipité al laberinto del horizonte
donde reside el Minotauro.

Anoche me hundí
en la soledad de mi alma
y tuve miedo.

lunes, 17 de marzo de 2008

Primer beso

El beso, 1907/1908 – GUSTAV KLIMT


Quisiera ser tu último aliento
y germinar tu útero de rotos silencios.
Diluirme en tu cristalino y sumergirme
en el estuario de tus fuentes de aguas serenas.
Enredarme en cada bucle de tus cabellos
y perderme en la noche de tu mirada azul.
Enjuagar mis manos quebradas en tu memoria
y bracear lentamente en tu prolongada ausencia.
Quisiera recorrer tu cuerpo palmo a palmo
y saciarte de tiernas prímulas de primavera.
Quisiera envolverte con un largo y cálido abrazo
y ser el primer beso de nuevo amanecer.

domingo, 16 de marzo de 2008

Flor de Primavera

Flor de la vida, 1943 - FRIDA KAHLO

Como los pétalos ajados
veneran el paso del tiempo
y se abandonan al viento.
Como las Sílfides,
cuando se ocultan entre las nubes
y se tornan en violentos huracanes
y oscuros aguaceros.
Como las hermosas sirenas
adornan sus cabellos de rojos corales,
arrancados al fuego del azul océano,
y corean letanías que devoran al marinero.
Como en mis labios muere tu beso
cuando aún 
está naciendo,
sorbo a sorbo en tu boca
me voy muriendo.
Como el bello Orchis

a la lujuria entregado,
agonizas en mi alma
y te diluyes en lágrimas de cera
para mudarte 
en flor de primavera.

sábado, 15 de marzo de 2008

Sólo soy

Héctor y Andrómaca, 1917 - GIORGIO DE CHIRICO

Sólo soy un marinero
que navega
a la luna
en tu velero.

Sólo soy un pintor
que pinta en tu paleta
estrellas rojas
de mar.

Solo soy un arquitecto
que construye
tu rascacielos de palabras
en mi nube
de cristal.

Sólo soy un herrero
que funde
tu universo
en mi yunque
de plata
.

Sólo soy
un poeta que fabrica
en mi libreta
unos cuantos
versos
de barro.

Sólo soy un pescador
que lanza
mis redes al viento
para pescar
tus olas
de algodón.

Sólo soy un cirujano
que sutura con tus dedos
las heridas
de mi corazón.

Sólo soy un escultor
que cincela
corceles de espuma
y caracolas
de sal.

Sólo soy
un vagabundo
que ronda por el mundo
soñando la libertad.

Sólo soy
un ser humano
que te ofrece
mis dos manos
para poder
ser yo.

viernes, 14 de marzo de 2008

Epitalamio


Epitalamio, 1909 - NÉSTOR MARTÍN FERNÁNDEZ DE LA TORRE


Sutil Himeneo de arrogante espada,
ungido con el elixir de los jazmines 
en esta liturgia de esperanza.

Grácil Venus, 
que engalanas con floridas guirnaldas
el cortejo nupcial de desnudas vírgenes,
que alumbran el tálamo de auroras enamoradas.

Sutil Himeneo, que mueres en sus senos con tus labios de marfil
y te hundes en el ritual de gozo y gracia
cuando bebes el néctar de lágrimas de cristal.

Grácil Venus de suave apostura,
que perfilas una sonrisa en tus rosáceos labios
y colmas de besos el alma de tu amado.

Sutil Himeneo vestido de luz, que ciñes 
con tus manos
el encarnado placer de la ofrenda
en esta boda de sangre.

Grácil Venus, que nadas en el espejo de plata
de tu olvidada memoria
y regresas con cánticos 
a mis versos de azules alondras.

Sutil Himeneo de arrogante espada,
vierte tu corona 
de estrellas escarlatas
en la dulce corola de tu fiel amada.

jueves, 13 de marzo de 2008

El fruto de la ausencia

El Invierno, 1573 - GIUSEPPE ARCIMBOLDO

La hierba tizna el verde
se despoja la luna de su ajado traje
envuelto en brunas hojas de azul ceniza.
Rema Caronte en la Laguna de Estigia
llevando millones de corazones de tierra muerta.
Una caterva de etéreas sombras
cabalga a la grupa de cuatro caballos 
y se desploma en oleadas de grises estrellas
sobre la corona de ébano de un ciprés verde olivo.

Se dispara el silencio
y funde el alma herida del limonero,
amortajando con 
cepas negras
el jardín de rosas nevadas
que muere en el acero de mis labios.
Paz dormida entre la escarcha de la negra laguna,
donde sueña varada la 
semilla doliente
que alimenta el fruto de la ausencia.