Los ritos del silencio CCCXVIII, 2006 - AGUSTÍN BEJARANO
Todo es silencio
en la tierra
y en el océano,
nada es palabra
en el aire
y en el fuego.
Silencio y palabra
anillados como sustantivos
que se clavan sin piedad
en las cuencas vacías
de la luna al amanecer.
Silencio afónico,
sin timbre
ni eco que retumbe
en los oídos abisales
de la noche.
Palabra de vértigo
rodando en los labios
de una caracola
en las laderas del mediodía.
Palabra y silencio
en la comunión de un instante,
como el relámpago
y el trueno
en la tormenta.
Todo es palabra
en el aire
y en el fuego,
nada es silencio
en la tierra
y en el océano.