Espuma de cielo - 1993 - MARÍA AMARAL
A veces el silencio es demasiado frío
y termina helándose entre voces nocturnas
que solamente supuran sexo
en las oscuras cavidades donde se forja el verso.
A veces el silencio se hace eco candente
y late como un torrente en la sangre,
y aflora en los labios de una rosa deshojada
que desnuda se precipita al vértigo del alba.