“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 10 de junio de 2008

Paredes quebradas

El rompido, 2001 - SOLEDAD SEVILLA


Las paredes quebradas lloran,

bostezan sus vestidos blancos.
Dentro de nada estarán agonizando.

Sus rostros demacrados,
extremadamente blancos,
casi sin silueta, se estremecen y rompen.

Aún se escuchan sus bramidos
en las negras noches de luna nueva,
invadiendo cada uno de los rincones.
Sus mustias voces, henchidas de polvo,
casi inexistentes,
dejan un leve vaho de eco
disperso por el aire.

Sus cuerpos están ya mutilados,
desde sus huecos ojos
hasta sus putrefactos
y malolientes labios;
desde su mano izquierda,
antes glorioso estandarte,
hasta los surcos de las huellas de sus pies,
paso firme en el pasado.

Todo se acaba,
acaso todo llegue a su fin
con el principio de la muerte
en el silencio de la noche.

Se escuchan los gritos,
los lamentos, los llantos.
Todavía, a lo lejos,
resuena el eco.

lunes, 9 de junio de 2008

Sin mesura


Oriental Poppies - 1928 - GEORGIA O'KEEFFE

Era el tiempo en que las flores
tejían semillas de corales
en las cicatrices de tus muslos
entregados a mi lujuria.
Deseaba libar los pétalos
ensartados en tu cintura

con mis músculos enterrados
en la sima de tus entrañas.

Ardían océanos de amapolas
en la 
voz trémula de tus arterias,
como la incandescente lava
en los cráteres vírgenes de mi memoria.
El placer estallaba sin mesura
en tus rocas encendidas
y la razón segada de melancolía,
disipaba las nieblas del alma.
Era el tiempo en que el lecho
se tornó en cruel huracán,
y el humo se convirtió en el verdugo
de las hojas de mi boca.

domingo, 8 de junio de 2008

Ni una más

Mujer llorando, 1937 – PABLO PICASSO



Ni una más,
y ya son miles, miles de almas
en una caracola de negro nácar.
Ni una más,
talada en sus raíces
sin savia de libertad.
Ni una más,
como pétalos ajados
en jardines de asfalto.
Ya, en su vestido de novia,
llevaba hilvanado con sangre
el fuego del infierno.
No es hora de silencios,
ni es hora de palabras.
No es hora de gritos,
ni es hora de rabia.

Es hora,
como escribió Celaya,
de tomar partido hasta mancharnos.
   

sábado, 7 de junio de 2008

Promesas de azúcar

Galatea de las Esferas, 1952 – DALÍ

Me prometes un mañana
sin soledad y sin desencanto.
Me prometes tanto que me temo
que sólo sean promesas de azúcar
para un mañana ya caduco.     

viernes, 6 de junio de 2008

No me sentencies

Abrazo, 1975 - Monserrat Gudiol

Amor que turbio
te encuentras
entre mis brazos,
y que hora
tras hora
te siento ausente,
y sin recelos
dejas en mi alma
estrías de huellas
ensangrentadas.

Amor del pasado,
siempre en la agonía
de una noche ebria,
que renace el tiempo
y derriba mi cuerpo
terso y sin brío.

Amor nuevo,
que flagelas mi esencia,
y sutil amainas
mis ilusiones,
y me alientas
para que me hunda
bajo la espuma
que me abraza
y quiebra el ensueño.

Amor no me sentencies.

jueves, 5 de junio de 2008

Entraste en mi vientre

Cavidad orbitaria, 2004 - JUAN GENOVÉS

Entraste en mi vientre,
como llega la luz,

lentamente, en el amanecer
de mis inquietantes madrugadas.
Y aquella luz alumbró la fragua,
donde cada noche cincelo las palabras
que pienso y escribo con el alba.
Entraste en mi vientre,
como una ráfaga 

de símbolos y vientos,
como nacientes de sílabas
en una horquilla de nácar,
como una sonata de letras

que tiembla en mi garganta.

miércoles, 4 de junio de 2008

Dos heridas

Le basier, 1922 - ROBERT DELAUNAY

Tengo dos heridas en mi alma,
una sangra siempre,
la otra nunca muere.