“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

lunes, 12 de mayo de 2008

La ausencia

The window, 2006 - IMAN MALEKI

Como el cedro,
que emerge de la tierra
exhalando sus ramas
al frío viento.

Como las piedras,
humildes y cansadas,
se hunden en el barro
para dormir el invierno.

Como la brisa del océano,
que nos impregna
y limpia el rostro
cada madrugada.

Como el trino
de las bandadas de pájaros,
batiendo sus alas
dentro de una nube.

Como el agua,
que corre en la corriente
y sobre la que se descuelga
la verde hiedra.

Como la savia,
que fluye
para hacer vivir
y sostener al árbol.

Como la soledad
hace del silencio
una muda
y sorda oratoria.

Así es la ausencia.

domingo, 11 de mayo de 2008

Regreso al principio


Anatomy of Aphrodite, 1915 - PAUL KLEE

Regreso al principio
como una simple simiente,
como el alma de una espora,
como la raíz de un tibio beso,


como el éxtasis de los sauces
cuando se arquean al viento,
como el nervio de un lucero
en las primeras horas de la madrugada,


como la voz en fuga eterna
y enredada en la maleza,
como la corriente a la deriva
en el diafragma del océano,


como los pétalos rotos de los rubíes
en la rosa de los vientos,
como un verbo de corales fósiles
sollozando en el silencio,


como el bucle de un guijarro
en el umbral de mi destierro,
como mi transparente desnudez
en la rama florecida de tu aliento,


como el arca de la sagrada alianza
en las lentes de mi deseo,
como el útero siempre virgen
en el vientre de la tierra,


regreso al principio
como una palabra inundada de matices
en la médula del olvido.

sábado, 10 de mayo de 2008

Muerte en el albero

Taula amb faisá, 1991 MIQUEL BARCELÓ

Negra lidia
de doble cuerno,
embelesada
por las luces
del tirano,
rebélate
contra el sangriento
aguijón asesino.

Negra lidia,
negro toro
de obsidiana
destinado a ser sudario
del rojo albero,
clava tu asta nacarada
en el tórrido aire
de la plaza,
porque a ti,
toro negro,
te han vedado
eternamente
ser el adalid
del triunfo.

viernes, 9 de mayo de 2008

Varas de alcatraces


Desnudo con alcatraces, 1944 - DIEGO RIVERA

Las flores de mayo
suturan las heridas del pasado invierno,
y cada brote húmedo se descuelga por los labios
como un farol de luz fugaz,
que ilumina el tiempo con aromas de alegría
en mis versos desnudos de patrias y exilios.

Las flores de mayo crecen en las retinas
del mar del destino
dentro de mi cáliz de sueños de mimbre,
desafiando el caos de luces y sombras
que cada madrugada
anegan de escarcha mi poesía,
mientras escucho el eco de las varas de alcatraces
cimbreándose en el silencio.

jueves, 8 de mayo de 2008

Fraguando simientes de barro

Vesuvius in Eruption, 1817 - Turner

Desde el acantilado de la noche

alumbro un sinfín de razones

que se estremecen como una colada

de lava incandescente dentro de mi cuerpo.

Una suerte de inalterables rocas basálticas

germinan el óvulo de este fecundo edén,

donde crecen las ortigas de hojas de terciopelo

que trepan hasta los cráteres de espirales de colores.

Una antigua letanía de osarios emerge lentamente 

desde las raíces de los volcanes que habitan 

en el silencio de las colmenas de mi boca.

Las ideas siempre se aman y se desaman

sobre la fría culata de un revólver vacío,

sembrando fonemas que cosechan versos estériles,

sin parir melancolía ni engendrar ausencia,

sin forjar soledades ni generar olvido,

solo fraguando simientes de barro para el futuro.


miércoles, 7 de mayo de 2008

No entiendo la muerte

La muerte de Marat, 1793 - JACQUES-LOUIS DAVID

Muerte y huele a vida,
sus letras saben dulce
aunque sea inexistencia.
No entiendo la muerte,
no es fin ni agonía,
ni destrucción ni negación,
ni suicidio ni desamor.
No entiendo la muerte
porque somos creadores de actos,
de existencias, de pensamientos,
de ilusiones, de belleza,
de lenguaje, de amor,
de nosotros mismos
a medida que pasa el tiempo.
Un tiempo inventado,
eficaz, pero efímero y estéril
en el corazón del reloj.
Son segundos y minutos, horas y días,
semanas, meses, años, siglos
de no llegar a ser
o de ser un simple poema,
una pintura sola
que nunca llegará a nada,
porque ya no hay tiempo
para desentrañar lo que somos
en medio de la nada.

martes, 6 de mayo de 2008

Para que tú nazcas

Melancolía, 1894-95 EDVARD MUNCH


Para que tú vueles en mis venas
como una calandria buscando su nido
y  labres mi corazón baldío
con flores de primavera.
Para que tiembles en mi mirada
como una sombra en el mediodía
y nades en mi melancolía
como una eterna sirena de plata.
Para que crezca tu fértil cuerpo
en el vacío de mi ausencia
y rehíles todo el universo
de deslumbrantes y fugaces estrellas.
Para que respires en el aliento
de cada palabra enamorada.

Para que tú nazcas,
tengo que morir yo.