“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 18 de mayo de 2012

Cambalache



Study of the Male Back, 1970 - FRANCIS BACON


Maldigo esta luz fría
que nos quema las entrañas,
esta larga noche
que no termina de amanecer.

Maldigo este anodino silencio
que nunca encuentra la palabra,
ese inacabado poema
que jamás me atreveré a escribir.

Maldigo esa justicia ciega
que ya ha roto su balanza,
esa libertad que una vez murió
bajo las calles de París.

Maldigo los sueños
que no se hacen realidad,
estos labios rotos
que se desangran sobre el papel.

Maldigo esta indiferencia
que llevamos siempre a cuestas,
este mirar el bolsillo
para ver si llegamos a fin de mes.

Maldigo este siglo veintiuno
que es otro Cambalache,
como aquel problemático y febril
que Santos Discépolo compuso una vez.

martes, 15 de mayo de 2012

Últimos versos



Amor volat undique - ROBERTO FERRI


Quédate.
No te vayas
esta larga noche.

Úngeme con la luz
de los últimos versos
antes del amanecer.

Quédate.
No me condenes a vivir
sin sueños.

No me dejes a solas,
supurando el silencio
por los poros de la piel.




domingo, 13 de mayo de 2012

Haiku de luz


Krypton Twilight, 2003 - JONNY NIESCHE


Haz que la luz
ilumine tus nieblas
de cada día.

viernes, 11 de mayo de 2012

Polvo y sombra



El riesgoso camino hacia la nada, 2006 - CARLOS GORRIARENA


“Nada es eterno ni puede capturarse.”

MARÍA LUISA MORA ALAMEDA

“Pulvis et umbra sumus”

HORACIO

   
Admito que somos el pabilo,
acaso la ceniza, de un cirio
cuyo fuego está condenado a extinguirse.

Después de la vida no habrá tiempo,
ni luz, ni aire, ni memoria,
ni siquiera nos quedará el lenguaje,
únicamente habitará el olvido
de lo que somos,
de lo que un día soñamos
o acaso fuimos en la realidad.

Acepto que somos un efímero soplo
en el devenir del inescrutable tiempo.
Yaceremos en la estela perpetua
de nuestro propio silencio.
Seremos solamente polvo y sombra
en el vientre de la nada.

martes, 8 de mayo de 2012

La última noche del océano


La noche, 1917/18 – NÉSTOR MARTÍN FERNÁNDEZ DE LA TORRE


Nada es tan doloroso
como una lágrima de sal.
Nada puede ser más triste
que unos ojos muertos.

Los cuerpos son páramos
donde crecen la soledad y el miedo,
tan solo un enorme pedregal
que implora lluvia.

No queda luz en las retinas.
Ni agua. Ni sangre.
Sólo desolación
sobre la piel requemada.

Las bocas son pozos profundos
descarnados de palabras,
pozos oscuros
rebosantes de silencios.

Esta es la última noche del océano.
Ya no habrá otra noche más.
Las estrellas del firmamento
han dejado de brillar para siempre.