“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 13 de septiembre de 2011

No ser un extraño en ti


Forabilis, 2000 - DINO VALLS


“No busques en mis labios tu boca,
ni en la puerta al extraño,
ni en el ojo la lágrima.”

PAUL CELAN


No es que quiera borrar
estas lágrimas yermas
que se clavan en mis párpados.
No es que deje de mirar
las estrellas del cielo
entre las vetas del tiempo.
No es que ya no me duela
las grietas de esta piel
hecha jirones.
No es que me sienta
infinitamente vacío
en medio de la nada.
No es que el destino
no me deje al fin
ser sólo lo que soy.

No es que la memoria
me desgarre sin piedad
los hilvanes del olvido.
No es que la muerte
me aceche en los espejos
de la noche infinita.
No es que mis labios
te hayan dejado de besar
al llegar el amanecer.
Sólo es que necesito
mi soledad, tu ausencia,
no ser un extraño en ti.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mariposas en un haiku

Figuras y Mariposas, 1957 – ANTONIO PADRÓN

Bajo la piel
vuelan las mariposas
de flor en flor.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Quemadura


Jirafa en llamas, 1937 - SALVADOR DALÍ


"Lo que me queda es sombra
y quemadura."

ARTURO MACCANTI


No late la esperanza
en el corazón de la noche,
ni florecen los jardines
con el nuevo amanecer.

No queda más luz
en esta retina ciega.
Todo es negra sombra
y quemadura.

Aunque me asomo al espejo
ya nunca veo nada,
nada sino silencio, fuego
y desesperanza.

martes, 6 de septiembre de 2011

Cenizas


Idilio atómico y uránico melancólico, 1945 – SALVADOR DALÍ

Se desmorona el olvido
sobre las huellas del tiempo.
Ya no quedan rescoldos
que aviven la memoria. 
Tan solo cenizas,
escombros de voces y viento,
ecos desterrados al silencio 
del último amanecer.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Cicatriz de un haiku

La herida (detalle), 1993 - JUAN JOSÉ GÓMEZ MOLINA

Sangra el silencio
sobre la cicatriz
de la palabra.

jueves, 1 de septiembre de 2011

A veces el silencio

Espuma de cielo - 1993 - MARÍA AMARAL

A veces el silencio es demasiado frío
y termina helándose entre voces nocturnas
que solamente supuran sexo
en las oscuras cavidades donde se forja el verso.

A veces el silencio se hace eco candente
y late como un torrente en la sangre,
y aflora en los labios de una rosa deshojada
que desnuda se precipita al vértigo del alba.

martes, 30 de agosto de 2011

No me habita la luz

Light and Color. The Morning after the Deluge, 1843 – J. M. W. TURNER

Ya sé que las estrellas
no brillan sólo en la noche,
ni se extingue la luz de la luna
cuando llega el amanecer.
Sé que no puede haber mar
ni tampoco otro océano
que tengan más horizonte
que el que cabe en mi retina.
Ya sé que una sola palabra
o tal vez un único verso
puede ser un poema entero
aunque lo escriba en silencio.
Sé que dentro no me habita la luz
y que fuera no existe el tiempo.
Sé que busco el camino afuera
y con mi sombra vivo dentro.