“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 16 de mayo de 2008

Tierra

Tierra, 1999 – MUÑOZCOLOMA


La estrella de todos los tiempos quiebra las verdades, 
hundiendo el polvo y la nieve volcánica
en las raíces desoladas del metal,
brotando en los capilares de las vísceras de barro,
como un seísmo germinado en el parto de los arcanos,
vomitando materiales sólidos para correr
por las colinas de la frontera de la piel, 
nutriendo la memoria con semillas y burbujas
de rosas de espinas, que como un náufrago
navegan asidas al nervio de una huella de arcilla.

jueves, 15 de mayo de 2008

Sima oceánica


Samaritana, 1920 - JULIO ROMERO DE TORRES


En esta sima oceánica,


donde las lluvias de silencios
son olas de sangre,
se alumbra la ecuación
del resto de la vida.
En este pozo hueco,
donde los hipocampos
tienen escafandras de plata,
se descifra la Rosetta
del sagrado Babel.
Bajo esta cúpula de nácar,
donde las caracolas
duermen la siesta
en la cara turquesa 
de un abanico,
flota el último verso
a la deriva.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Venecia

Gran Canal de Venecia, 1881 – Auguste Renoir


Recuerdo Venecia antes de amarla. 
Recuerdo sus calles junto a Piazza San Marco, 
Cannaregio, San Polo, San Giorgio o la Giudecca.
Recuerdo los puentes Rialto, Scalzi, Sospiri y Accademia.
Recuerdo Lido, Murano, Burano, Torcello, San Michele
con el calor húmedo del mediodía de julio
y las tardes de otoño con tormentas.
Amo Venecia con el Adaggieto de la Quinta de Mahler 
y me desplomo en la Playa de Lido ante la belleza de Tadzio. 
Siempre amé Venecia, incluso antes del recuerdo, 
antes de la lectura de Thomas Mann, 
mucho antes de disfrutar del cine de Visconti. 
 Siempre amaré y recordaré Venecia, 
sentado en La Fenice y en Caffè Florián,
o volando la mirada desde la cubierta del barco 
al atravesar el Gran Canal. 

 Y ahora regresa el siroco,
 y ya no vive Tadzio ni muere Aschenbach 
en la Playa del Hotel de Lido frente al mar.

martes, 13 de mayo de 2008

Me vuelvo a quedar solo

Simultaneous Contrasts Sun and Moon, 1913 - ROBERT DELAUNAY

Me vuelvo a quedar solo.
El viento borró de mi cuerpo la ternura.
Todo ha sido arrasado.
 
Ya no permanece nada,
hasta el amor 
es solo una estela del olvido.
Un olor a tierra, pudriéndose en soledad,
se balancea en un trapecio 
por el aire.
No esperaré más a mi destino.
Estoy hastiado 
de caminar las calles 
sin llegar a ver jamás a nadie,
de ahogarme una y otra vez con el mismo cordel.
Estoy cansado de morir a cada instante.

Una vez más vuelvo a quedarme solo.
Solo me queda seguir siendo yo mismo.

lunes, 12 de mayo de 2008

La ausencia

The window, 2006 - IMAN MALEKI

Como el cedro,
que emerge de la tierra
exhalando sus ramas
al frío viento.

Como las piedras,
humildes y cansadas,
se hunden en el barro
para dormir el invierno.

Como la brisa del océano,
que nos impregna
y limpia el rostro
cada madrugada.

Como el trino
de las bandadas de pájaros,
batiendo sus alas
dentro de una nube.

Como el agua,
que corre en la corriente
y sobre la que se descuelga
la verde hiedra.

Como la savia,
que fluye
para hacer vivir
y sostener al árbol.

Como la soledad
hace del silencio
una muda
y sorda oratoria.

Así es la ausencia.

domingo, 11 de mayo de 2008

Regreso al principio


Anatomy of Aphrodite, 1915 - PAUL KLEE

Regreso al principio
como una simple simiente,
como el alma de una espora,
como la raíz de un tibio beso,


como el éxtasis de los sauces
cuando se arquean al viento,
como el nervio de un lucero
en las primeras horas de la madrugada,


como la voz en fuga eterna
y enredada en la maleza,
como la corriente a la deriva
en el diafragma del océano,


como los pétalos rotos de los rubíes
en la rosa de los vientos,
como un verbo de corales fósiles
sollozando en el silencio,


como el bucle de un guijarro
en el umbral de mi destierro,
como mi transparente desnudez
en la rama florecida de tu aliento,


como el arca de la sagrada alianza
en las lentes de mi deseo,
como el útero siempre virgen
en el vientre de la tierra,


regreso al principio
como una palabra inundada de matices
en la médula del olvido.

sábado, 10 de mayo de 2008

Muerte en el albero

Taula amb faisá, 1991 MIQUEL BARCELÓ

Negra lidia
de doble cuerno,
embelesada
por las luces
del tirano,
rebélate
contra el sangriento
aguijón asesino.

Negra lidia,
negro toro
de obsidiana
destinado a ser sudario
del rojo albero,
clava tu asta nacarada
en el tórrido aire
de la plaza,
porque a ti,
toro negro,
te han vedado
eternamente
ser el adalid
del triunfo.