
Figura femenina, 1986 – SANTIAGO SANTANA
Quisiera ser como este hombre
que siempre llevo dentro.
Quisiera asir en mis manos
la tierra y el fuego.
Quisiera que el aire de la lluvia
se perfumara de violetas
y que tu semblante
rasgara mi memoria.
En la inmensa soledad de la noche
contemplo como se cuajan los fonemas
sobre las líneas imaginarias del papel.
Siento la metralla silbando en el oído
en esta guerra abierta al silencio,
mientras me desangro lentamente
en un imaginario campo de girasoles.
Duele el silencio arrogante
en el horizonte lejano de tus labios,
cuando mis anodinos versos
están ya rotos por tanto dolor
Duele la mañana aún sin nacer
detrás de los interminables espejos,
que solo alumbran el desnudo insolente
de un hombre con la mirada muerta.