“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

domingo, 5 de abril de 2009

Retorno a Ítaca


Retour a Itaca, 2004 - ASDRÚBAL COLMENÁREZ

A Kavafis y a Lluis Llach,
con gratitud eterna.

De aquella época recuerdo
pasajes bellos de mi vida
y otros que, sin serlo,
dejaron en mi profundas huellas.

Sea como fuere,
en plena adolescencia,
comencé a leer a Kavafis
y a disfrutar con lo mejor de la poesía.

Recuerdo que, cuando escribía prosa o poesía,
firmaba siempre con el seudónimo de Ítaca,
quizás porque, desde aquella época de juventud,
aventuraba que mi vida
iba ser un viaje a la deriva,
un largo éxodo interior
que nunca llegaría a terminar.

En el camino he dejado a seres queridos
que, lentamente, han ido ahogándose
entre mis sombras,
aunque también han aflorado
en el barco otras maravillosas sombras
para compartir la singladura eterna.

En la travesía he lanzado por la borda
cada uno de los espejismos de las Ítacas
que he ido descubriendo y amando
porque sé que, tras el horizonte infinito,
la verdadera Ítaca me está esperando

Hoy continúo pensando que Ítaca es mi travesía
y que, a pesar de todos los sinsabores
que tenemos que atravesar cada día,
la vida es demasiado bella
como para no disfrutarla a cada instante,
demasiado grande como para no empaparnos
de tantas experiencias y de tantos conocimientos,
también extremadamente demasiado corta
como para no ser yo en mi propia existencia.

Por ello, siento el anhelo de compartir
mis reflexiones y mis sentimientos,
mis sensaciones y mis olores,
mis amaneceres y mis recuerdos,
mis noches y mis sombras,
mis atardeceres y mis olvidos,
mis soledades y mis ausencias,
mis gritos y mis silencios,
algunos retazos de mi vida
y también de mi muerte.

Ahora me dispongo
a soltar el amarre de este noray
y proseguir mi retorno a Ítaca,
patria de donde, quizás, nunca debí salir.

Tengo preparado mi equipaje:
mi pensamiento, mi corazón,
mis simples manos;
no necesito gran cosa
para emprender este viaje.

Por muy larga que sea la travesía,
aunque las sombras me asalten
en medio del océano y de los mares,
aunque la soledad me hunda
hasta el abismo de las profundidades,
aunque me destroce el cuerpo
y se me rompa el alma en mil pedazos,
a pesar de que pueda morir
ahogado en mi propio llanto,
sé que Ítaca estará esperándome.

El mar, la inmensa mar,
como el agua que mana del corazón y del alma,
siempre nos da la experiencia y la vida,
siempre nos sacia y nos calma.

Hoy comienzo el viaje,
retorno a Ítaca
y, aunque sé que es larga la travesía,
sé que lo que me espera es la vida.

En mi viaje sólo llevo lo que soy,
mi pasado, mi presente, este instante,
y, aunque sé que el precipicio
me tragará en una feroz vorágine,
también sé que las lunas
me calmarán en mis sueños
y me reconfortarán los cantos
de las legendarias sirenas
y al final del trayecto,
cuando esté ya abatido y muerto,
renaceré de nuevo en Ítaca.

¡El mar es tan inmenso,
y yo tan insignificante!,
pero los dioses de los vientos
me protegerán en los combates
con mis propias tinieblas.

El mar es demasiado inmenso,
pero ya he soltado amarre,
y yo soy un hombre solo
que, a pesar del infortunio,
sé que llegaré a Ítaca.

En medio del mar,
cuando el sueño me venza
y la tenue luz de la luna acune mi barca,
cuando me encuentre a solas con mi alma
y escuche un tañer de soledades,
de tristezas, de vacíos, de miedos,
te soñaré enhebrando hilos de plata
para bordar en mi bandera
las iniciales de mi patria.

Era necesario que me adentrara en el mar,
no me atrevía a soltar amarras
y dejar mi noray en tierra firme,
pero hoy, al amanecer,
decidí emprender el viaje
de retorno a mi amada patria.

Y la verdad es que lo que llevo
de travesía me apasiona,
sobre todo porque siento que Ítaca
está más cerca de lo que soñaba.

Aunque la travesía será larga
sé que tendré la sinfonía
de los cuatro vientos,
sonando entre las espumas
de las blancas olas del océano,
mientras lanzo mis redes cada día
para pescar un puñado de perseidas
que me alumbren en la travesía
y, como un faro, me guíen
en la singladura de un nuevo día
en que Ítaca estará más lejos.

Tendré que detenerme en diversos
y misteriosos puertos,
voy sin más provisiones
que las que he contado:
mi cuerpo, mi música
y mi alma de soledades llena.

Cuando llegue a nuevo puerto
y amarre en otro noray
me proveeré de alimentos,
respiraré mágicas fragancias
y conoceré nuevas realidades,
que harán más fuerte, si cabe,
mi tesón en continuar el viaje.

Y de nuevo zarparé, con rumbo cierto,
mirando al frente, sabiendo que Ítaca
se ve y se presiente allá a lo lejos,
volveré con mis sombras y con mis miedos
a adentrarme en las médulas del océano
para crecer desde dentro,
inmerso en las batallas de mi razón,
dejando los jirones de mi cuerpo
anclados en la ausencia de mi amante
que está en Ítaca esperándome.

Y siempre le agradeceré a Ítaca
este hermoso y largo viaje,
donde me vacío en mi interior cada madrugada
y me lleno de mares y océanos cada mañana,
donde muero cada noche en cada verso
para renacer de nuevo buscando el significado
de todas la Ítacas.

3 de Junio de 2008

sábado, 4 de abril de 2009

La propia indecisión


El jardín de las horas, 1981 - SALVADOR DALÍ

El vacío es una burbuja que oprime la médula
y ahoga el aire de una mariposa con alas de seda.
Es el silencio quebrado por la voz del eco cuando resuena
en los interminables barrancos de palabras muertas.
Son los versos huérfanos que agonizan en campo yermo,
aunque cada gota de sangre anegue el poema.
Es la soledad infinita en la oscuridad de la noche negra
y se siente que la luz del sol alumbra solo el nuevo día.
El vacío es el tiempo desangrándose en un reloj de arena,
cuando canta el ruiseñor dentro de un corazón cansado
que busca reposo en un hermoso jardín de rosas.


jueves, 2 de abril de 2009

En la fragua de tus deseos


Camino al Paraíso, 2008 - EIVAR MOYA




Sólo encuentro el silencio en el mar de tu boca,
 mientras busco el verso en tu mirada.
Me arrastra la corriente en el flujo de tu sangre,
hasta besar las huellas de tu alma.
Me resisto a ser humo.
Soy llama de fuego que arde en tus entrañas.
Soy brasa que me arrasa el pecho,
hasta convertirme en cenizas
en la fragua de tus deseos. 

miércoles, 1 de abril de 2009

Los labios de Marilyn

Marilyn, 1962 – ANDY WARHOL

"Ojalá que la espera no desgaste mis sueños"

MARILYN MONROE

No me importa
que Kundera escribiera
La Insoportable Levedad del Ser
ni que Thomas Mann
creara arte con La Muerte en Venecia,
ni que Günter Grass
hiciera sonar alguna vez
El Tambor de Hojalata
ni que Cortázar
nos hiciera jugar
pensando con Rayuela.
Solo deseo conocer
donde están enterrados
los labios de Marilyn
en este triste cementerio,
gris, húmedo y sombrío.
Solo quiero saber
si detrás del mármol frío
continúa latiendo su corazón
en la mirada hueca de un cadáver,
suspendido en el vacío azul ceniza.

martes, 31 de marzo de 2009

Piel con piel


Amantes 33, 2000 - NICOLETTA TOMAS CARAVIA

 Cuando mi piel sea sólo luz
en la oscuridad de la noche
y mi sangre sea una estela
que vague en tus arterias,

cuando tu piel sea lluvia serena
cayendo sobre los poros de mi piel,

cuando las nubes sean el lecho
donde arda el deseo de estar
piel con piel,

cuando de las heridas del mar
supuren aires de estrellas
en las llagas de la noche azul,

cuando el silencio sea una simple gota
que resuene en nuestra memoria,

se quebrará la soledad del tiempo
para inundarnos de eternidad.

lunes, 30 de marzo de 2009

Raíces de la nada


Raíces, 1929 – FRIDA KAHLO

A Valeria Ratti


Aluviones de lágrimas
sobre una senda de silencio
lamen las cenizas secas
en los torrentes de la memoria.
En la retina golpea el viento
y en cada impulso
preciso abandonar el suelo
de este sueño sin final.

En el pozo de la nada
me hundí demasiado tiempo,
aunque ahora lo mire desde lejos,
tanteándolo desde la distancia,
viéndome reflejado en el fondo.

A veces, como hoy,
surge la medusa
que me arrastra hacia adentro,
hacia el inquietante vacío
de las oscuras profundidades,
hacia el negro y feroz abismo
donde anida la raíz del verbo.