“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 5 de julio de 2011

Días y noches

End of the Day, 1970 - JOHN KOCH

Hay días que se hacen noches:
eterno ocaso de espesa penumbra
que termina calcinándonos en soledad
entre las luces del olvido.

Hay noches que se hacen días:
largos momentos de luz esquiva
en las que nos devoramos en compañía
de nuestra efímera memoria.

domingo, 3 de julio de 2011

Haiku en Timanfaya

Tobas, 1966 - CÉSAR MANRIQUE

Timanfaya arde
en donde el agua mana
entre coladas.

jueves, 30 de junio de 2011

La luz emerge de nuevo

Where the Wild Roses Grow - TODD HUNTER

La luz emerge de nuevo
sobre las cúpulas verdes de las rosas,
allí donde se extinguen en soledad
las perpetuas y lánguidas sombras
que anidan en la deshabitada memoria,
mientras un ave libre y solitaria
sobrevuela el mar de los silencios.

martes, 28 de junio de 2011

Hora adversa


Landscapes II , 2003 - TODD HUNTER

Se quiebra la mañana
y el sol no alcanza el horizonte
entre la espesa niebla,
como si el silencio de la noche
quisiera disipar el día.
Los caminos se quedan vacíos
de lirios y rosas de cristal.
Todo está desierto 
en esta hora adversa.
Sólo crece lodo y silencio
donde ayer florecía primavera.

domingo, 26 de junio de 2011

Haiku de luna

El ojo de la noche, 2000 - JOSÉ VIERA

Nace la noche
y me alumbra la luna
con tu mirada.

jueves, 23 de junio de 2011

Noche de San Juan


Eclipses, 2006 - JOSÉ MARÍA SICILIA

Avanza otra jornada,
llena de amapolas de sangre
perfumada de nardos,
en la que arderá la noche oscura
entre el sulfuro de las nubes
y la mirada cómplice de la luna.

No hay ni puede haber corazón
en este inmenso mundo
que se resista al embrujo del fuego
en la mágica noche de San Juan
ni pueda abandonarse al sol
de un nuevo amanecer.

martes, 21 de junio de 2011

Después de amarnos un instante

Forget Me Not, 2007 - SUSAN JAMISON

Deja que sosiegue
cuando anochezca
mi voz sobre tu pecho.

Déjame que escuche
al llegar el alba
el latido de tu silencio.

Y, si todavía lo sigues deseando,
después de amarnos un instante,
olvídame de tu cuerpo.