“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 20 de octubre de 2009

Y no amanece nunca

El suicidio, 1877- ÉDOUARD MANET

“Y hay cielos que no amanecen”


Hay cielos que no amanecen
y atesoran la luz de la noche
entre sus raíces de escarcha
y la descargan en la sien
cuando el sol en el horizonte
tiñe de sangre el océano.
Es otro día anónimo
que desecha el espacio
y quiebra el tiempo,
otra jornada con el lastre
de la luz sobre los espejos
que duermen en la memoria.
Miro mis manos rotas,
vacías de eternidad,
vencidas en los huecos
de la ardiente penumbra
que brota en mi mirada,
y no amanece nunca.

lunes, 19 de octubre de 2009

Siempre tú


Reflejos de ti en mí - FRANCISCO TRIGUEROS

Quisiera que en esta tarde otoñal
mis manos se volvieran jardín de flores
para derramarte en cada caricia
la soledad de este lirio azul.

Quisiera que tu cuerpo fuese 
en esta creciente noche
la fragilidad de una simple amapola,
la belleza fugaz del girasol
y la fragancia del jazmín.

Quisiera que mi pecho fuera bulbo
y raíz de un bosque
que diese siempre abrigo
a cada esbozo de sonrisa
que se dibuje en tus labios.

Quisiera que fuesen mis brazos
el océano donde muriera
cada una de las futuras lágrimas
que se alumbren en tus ojos.

Quisiera que tus palabras
fueran siempre mi luz,
quisiera que mi silencio
fueses siempre tú.

domingo, 18 de octubre de 2009

Mientras dura este sueño

Amantes 35, 2001 - NICOLETTA TOMAS CARAVIA

Abro los ojos
y a ti me entrego.
Te sacias desnuda
en mis brazos
y yo en tu pecho.

Cierras los ojos
y de nuevo te siento
tan dentro de mí,
que confundo tu vientre
con mi propio embeleso.

Tú ya no eres tú,
eres la ausencia
que ahoga mi alma
y quema mi cuerpo,
mientras dura este sueño.

sábado, 17 de octubre de 2009

Flores de acero


Two heads with fruit and flowers, 1949 - MARC CHAGALL





La soledad y el silencio azoran el verbo,

levantan un tormento
donde se quiebran las vigas
del lenguaje al amanecer.
Son rocas encendidas
cayendo ladera abajo,
nutriéndose de tristezas
y desarmando la palabra
hasta armar el silencio.
Son depósitos minerales,
híbridos de pasión y ternura,
que forman una bóveda
de vigilia y sueño
donde se corona la ausencia.
El silencio y la soledad revientan las heridas,
mientras crecen en la mirada
flores de acero,
brotando sobre un mar de nieve.

viernes, 16 de octubre de 2009

Búscame en el silencio


A young painter, 1958 - LUCIAN FREUD


Si desapareciera entre las raíces
de esta tierra tan reseca,
si no regresara jamás
del último y definitivo éxodo
que emprendo cada anochecer
hasta que de nuevo se abre el alba,
si no me encontraras
mas que en las hojas de los álamos
sobre las aceras de cualquier ciudad,
si me evaporara bajo el espeso barro
después de una larga tormenta,
si me eclipsara entre las palabras
y ardiera en el solitario vacío
buscando en el viento las respuestas,
si ya nunca más me volvieras a ver
ni a tocar, ni a oír, ni a oler,
si jamás pudieras volverme a besar,
si no retornara de nuevo a la vida,
entonces, búscame en el silencio.

jueves, 15 de octubre de 2009

La luz del futuro


Hacia una luz... FRANCISCO TRIGUEROS


““l'ombre de ton ombre”

JACQUES BREL

No me condenes a ser la luz
de tu última sombra.
Quiero ser la aurora
en cada una de tus mañanas,
el mediodía de tus silencios,
la tarde de tus palabras.
Quiero ser la noche oscura
en tu ardiente cama,
ser cuerpo en tu cuerpo,
sangre en tu sangre,
ser el corazón que te late
y el aire de tu aire.
Quiero ser el sueño
de todos tus desvelos,
la vigilia perpetua
de cada uno de tus sueños.
Quiero ser la sombra
que se alumbre en tu sombra.
Quiero ser, contigo,
la luz del futuro.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Los sedimentos de cada pisada


The Shoemaker, 1945 - JACOB LAWRENCE

He repetido tantas veces
el camino de regreso
pisando cada una de mis huellas,
y me he adentrado tanto
en los sedimentos de cada pisada,
que ya no aprecio la distancia.

Cuando vuelvo al principio,
después de la travesía del desierto,
siempre me hago la misma promesa:
ya nada volverá a ser igual,
a partir de ahora voy a respirar
el aire del océano en mis arterias.

Necesito llevar dentro de mí a la mar,
sumergirme en ella cada madrugada,
cuando el silencio y la soledad
se enquistan como un fósil en el alma
y producen una llaga abierta
que sólo supura desolación y muerte.

Volveré a ser simple huella
de mis pasos ya perdidos.
Regresaré a la mar y al océano,
para ser tan solo oxígeno
que arda en el silencio
de mis últimas palabras.