“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Mujer luna


Mujer luna, 1985 – SANTIAGO SANTANA

Siempre confundo tu redondez
con la geometría de mis sueños,
cuando penetra tu luz radiante
por entre los agujeros de mi alma.

Siempre te espero en la noche
anhelando una caricia a tiempo
para ser el umbral del primer abrazo
y acaso también del último beso.

Siempre habitas en mi piel,
tatuada te llevo ya en el cuerpo,
 y ardes en mi pensamiento,
aunque a veces guarde silencio.

Siempre, mujer luna,
estaré de ti enamorado.
Tú me posees en las madrugadas.
Tú inspiras cada uno de mis versos.

martes, 15 de septiembre de 2009

Un ramo de tristezas

Autorretrato con ramo de flores, 1981 - MARC CHAGALL

Todo está agotado.
El falso mesías, que portaba flores con raíces de fuego,
no volverá jamás desde el frío austral.
Su faz se desvaneció con el último naufragio en el océano.
Sus entrañas ardieron entre los húmedos líquenes,
que crecen en los límites de la existencia.
Todo es un infinito caos
que gira sin parar en el vértigo del silencio.
No regresará jamás.
La luz del cirio está ya quebrada
en limaduras que huelen a desesperanza.
Sólo queda portar un ramo de tristezas y arrojarlo
al hueco carnal que se abre en el olvido.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Rebosante de luz herida


Gael, 2008 - ROBERT STANDISH

Como un estambre de plata
en el collar de tus pétalos,
como una lágrima 
que penetra serena 
en el éxtasis de tus desvelos,
como un silencio nocturno
roto por otro eterno silencio.
Así me siento yo,
como un instante matinal
rebosante de luz herida
sobre tu desnudo cuerpo.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Carrusel de muerte


Aguadores, 1953 - JESÚS ARENCIBIA

Solo e inmóvil
en este fuego eterno de vida.
Solo nubes y llanto
entre estos círculos de sombras.
Tan solo noche y silencio
en este carrusel de muerte.


sábado, 12 de septiembre de 2009

El bosque de la nada


Bosque de espinas de pescado, 1927 - MAX ERNST


“Enredada en el bosque de la nada
añorando lo que no fue
no es
ni será”


NOCHESTRELLADA




A Valeria Ratti,
estrella del sur.




El bosque de la nada,
allí donde la luz de la luna
nos alumbra los surcos
de la tierra polvorienta
que se mueve bajo nuestros pies.

El mismo bosque que fluye
dentro de nuestra sangre,
cuando miramos al infinito
y lo reducimos al brillo
de una estrella azul diminuta.

El bosque que nos cobija
sin llegar a aprisionarnos
con todas sus raíces.

El mismo bosque de la nada
que nos alumbra y da vida.

Ese bosque de silencios y palabras,
de pensamientos minerales
y de sentimientos en ebullición.

Ese único e irremplazable bosque
es el bosque de la eternidad
que crece en nuestra memoria.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Nacerá el poeta


El poeta tumbado, 1915 - MARC CHAGALL



“¡A la calle!, que ya es hora
de pasearnos a cuerpo…”

GABRIEL CELAYA


Cuando  mis labios
vuelvan a ser las raíces
donde florezca el almendro
y mis ojos sean la luz
donde se alumbre la oscuridad.
Cuando mi árido cuerpo
se torne en pradera fértil,
y la ausencia retoce en el silencio.
Cuando mis versos
resuenen en el eco de la memoria
y se arme con fuerza un poema,
que sea capaz de bajar a la calle
a luchar cuerpo a cuerpo.
Cuando definitivamente tome partido,
cuando logre arrancarte del sueño,
nacerá el poeta.

jueves, 10 de septiembre de 2009

El crisma del silencio


Formas lávicas, 1950 – FELO MONZÓN


La mañana se alza lentamente
en el canto de un tierno gorrión,
que vuela de rama en rama
en la araucaria del jardín.
Es otra mañana de hastío,
con las olas bramando en la playa
y dejando un regusto salobre
impregnado en nuestra piel.

La mañana es un túnel violento
por donde se fuga la luz,
justo en el vértice del mediodía
hacia las aristas del universo.
Es un hibisco encarnado
que comienza a reventar entre la ceniza,
deshojando sus pétalos
sobre un alfabeto todavía virgen.

La mañana de este sábado
es el principio del apocalipsis,
despertando el temblor de la nada
en la vigilia de mi frágil verbo.
Es un teorema desnudo,
que se coagula sobre la escarcha
fermentada entre los lamentos
de una cabalgata de walkirias.

Esta mañana es un cáliz transparente,
donde arden las imágenes de todo el año
como si fuera una inmensa fragua
en la que se quema el dolor y el gozo.
Es un cirio pascual  incendiado
entre la memoria y el olvido
que rezuma, entre la inquietante lava,
el crisma del silencio.