“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

sábado, 21 de marzo de 2009

La búsqueda


Portrait of George Dyer talking, 1966 - FRANCIS BACON

La palabra que estoy buscando
ha de ser impoluta,
con el tesón de saberse necesaria
más allá de la morfología y la semántica,
más allá de manuales y diccionarios,
mucho más allá de ser simplemente luz
para la futilidad del cuerpo
o para la trascendencia del alma.
Tiene que ser una palabra
que tamice el peso del tiempo,
sin más trampa ni cartón
que la fértil verdad desnuda,
golpeando las paredes del cerebro
para hacer crecer el pensamiento
y para alumbrar la vida.

viernes, 20 de marzo de 2009

Tu abrazo

El abrazo, 1976 - JUAN GENOVÉS

No necesito más
que la noche
llena de estrellas
para alumbrarme
con fonemas
y palabras,
y en un ritual
de soledad
y silencio
caminar desnudo
hasta el alba,
donde los silencios
y las palabras
sólo son versos
en el poema final
de tu abrazo.

jueves, 19 de marzo de 2009

Silencio roto


Soledad entre dos lunas, 1996 - ALBERTO PANCORBO

Siento el aliento frío de la luna
y crece en mi interior un jardín 
de esporas cubierto de silencio.
Sé que continúo adherido a tu piel,
ingiriendo el néctar del olvido.
Te busco en las raíces profundas,
donde desaparece el universo.

Nada, jamás, produjo tanto desgarro
y más dolor que tu silencio roto.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Flor del gozo

Mujer y flor, 1969 - JUAN HIDALGO

Espada alada que se funde 
en la flor trémula del gozo,
para fecundar la célula
que origina la luz en la sombra
de los pechos de la luna.

Voz y certero refugio
de la carne en llamas,
febril y fértil relámpago 
de impalpables hebras
en el alma quebrada.

martes, 17 de marzo de 2009

Luz oxidada


La voz de la luz, 1990 – MANUEL RIVERA

Oigo una voz que me acuchilla
y me desangra sobre las huellas de barro
donde guardo cada palabra.
Más adentro, en la soledad de la luz oxidada,
continúa ardiendo el silencio
suspendido en el vacío.


lunes, 16 de marzo de 2009

Volveré a ser Ícaro

El lamento por Ícaro, 1898 - HERBERT DRAPER

Ahora que agoniza el crepúsculo
y se escucha el rumor de los cuatro vientos,
ahora que la lluvia es un beso desnudo
guardado en la sortija que llevas en tu dedo,
ahora que mis huesos han echado raíces
y la médula arde en racimos de estrellas,
ahora que el hielo se convierte en fuego
y arrasa el cráter desnudo de las rojas amapolas,
ahora que el oxígeno es una suave fragancia
que cae gota a gota sobre la simiente del océano,
ahora que todas las rocas se hacen tálamos de arcilla
para hundirnos en la sangre de los mares y océanos,
ahora volveré a ser Ícaro para surcar el cielo azul
y aferrándome a mis alas emprenderé de nuevo el vuelo.

domingo, 15 de marzo de 2009

Cuando muere un poeta

El joven poeta, 1995 - GILBERTO ACEVES-NAVARRO

A José María Pinilla,
en el amanecer de su muerte.

"No lloréis por él,
amanece la noche"

JOSÉ MARÍA PINILLA

Cuando muere un poeta
se quiebra el lenguaje,
lloran las palabras
y los silencios tiemblan,
mueren estrellas
en el fondo de la noche
y sangra la luna
sobre un lecho de seda.
Cuando muere un poeta
se recoge el mar
y las caracolas se lamentan
de puro dolor
porque con el alma del poeta,
en su firme mano
y en su corazón agotado,
muere la belleza.
Cuando muere un poeta
se abre el abismo,
y el zumbido del vértigo
se escucha en el silencio,
que se vuelve infinito
en los delicados pétalos
de un jacinto adolescente
que comienza a florecer.