“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 1 de noviembre de 2011

Traza de luz




Fulmine icta (detalle), 2008 - DINO VALLS


Me miro fijamente
en el espejo de la noche
y nunca me encuentro.
Sin embargo camino
hacia algún lugar
indescifrable todavía.

Escalón a escalón,
voy subiendo la escalera
en busca de mi destino.

Es la espiral de la muerte
que me empuja sin piedad
a mi propio abismo.

Me vuelvo a mirar fijamente
y sólo una traza de luz
circunda mi retina.

domingo, 30 de octubre de 2011

Un haiku en tu piel

Notturno - ROBERTO FERRI

Claro de luna
sobre la inmensa noche
siempre tu piel.

jueves, 27 de octubre de 2011

Estigma




Sombras y oscuridad, 1843 - JOSEPH M. W. TURNER

Solo una sombra,
quizás el trazo fugaz
de un ínfimo instante
en busca del tiempo.
Solo un silencio,
un desgarro en la piel
que escruta la palabra
en la sima de los labios.
Solo un último suspiro
temblando en el aliento.

Tan solo un estigma,
acaso el sudario
de una luz ya muerta
camino del olvido.


lunes, 24 de octubre de 2011

Esperanza



Manos de la esperanza – OSWALDO GUAYASAMÍN


A todos los seres humanos asesinados por ETA



Es un día para la esperanza,
Todavía queda mucho camino por recorrer.
Atrás queda la barbarie y la sinrazón.

domingo, 23 de octubre de 2011

Haiku en una caracola


Shell, 2009 – COLIN BERRY

Rumor de mar,
eco de caracola
dentro del alma.

jueves, 20 de octubre de 2011

Te amaré toda la vida

Dream Love, 1910 - EMMA FLORENCE HARRISON

Continúo amándote desde tu sombra,
sumergido en el silencio de esta larga noche
donde sólo sé fraguar palabras.

Te quiero desde tu soledad anclada en la mía,
sin más tiempo ni espacios siderales,
y sobre los lirios que nunca llegaron a florecer.

Te amo y, porque te sigo amando
necesito sentirte viva en cada verso,
te amaré toda la vida.

martes, 18 de octubre de 2011

Todos los poetas están ebrios

The Poets, 2009. JULIETTE ARISTIDES

Todos los poetas están ebrios 

de amor y vida cuando llega el alba,

aunque canten al desamor 

y a la muerte al anochecer.

Moldean el silencio y la palabra 

desde el abismo del verso

para lanzarse al paroxismo 

y a la catarsis del poema.


Los poetas buscan la luz 

entre las rendijas de sus ojos,

aunque solo encuentren el vacío 

en la sima de su mirada.

Se rasgan las venas 

hasta desangrarse por dentro,

buscando una transfusión 

de sangre limpia y nueva.


Los poetas se inmolan cada día 

en las aceras de la noche,

cuando queman a solas 

la angustia y el miedo 

en la hoguera de su propia piel.