“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 31 de mayo de 2011

Regresas en la noche

Lovers Man and Woman, 1914 – EGON SCHIELE

Regresas en la noche
y te engalanas de madrugada
al revelar el contorno de tu cuerpo
sobre los cristales de mi alma.

Vienes en la noche
y siegas el alba con luz de luna,
mientras un río de tiernas amapolas
va creando cauce de lirios en mi piel.

Regresas siempre de noche
para prender las raíces del lenguaje
y huyes, entre las ascuas de mi silencio,
cuando estalla la mañana.

domingo, 29 de mayo de 2011

Haiku de jazmín

Mujer de agua - ALEX ALEMANY

Tú, mujer de agua,
incienso de jazmín
en mi silencio.

miércoles, 25 de mayo de 2011

Seguiré amándote en silencio

Amantes 2, 2000 – NICOLETTA TOMAS CARAVIA

“Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro”

MARIO BENEDETTI

Aunque no pudiera recordar tu cuerpo,
y sólo escuchase en mi interior
las sílabas desnudas de tu nombre
golpeando la luz del silencio,
aunque sólo fueras como el viento
que erosiona los diques de la ausencia
donde se fragua el verbo
en las noches húmedas de tormenta.
Aunque continuara ardiendo mi piel
entre las ascuas de la palabra
y me recorriera por dentro
sólo un silente río de muerte,
y no volviera a ver otra noche
tan intensamente bruna
ni volviera a brotar la luz del universo
en el fondo de tu mirada.
Aunque nunca abrazase tu cuerpo,
ni tu alma, ni tu nombre,
ni tu palabra, nada,
ni tan siquiera tu silencio;
a pesar de que no hubieras existido
y no fueses más que este ánima
que transita solitaria por los espejos
de mi desvaída memoria.
A pesar de todo
y aunque sé que cueste creerlo
seguiré amándote en silencio.

domingo, 22 de mayo de 2011

Lenguaje de un haiku


"...Que tire la primera piedra", 1996 - PACO ROSSIQUE

Sólo el silencio
nos descubre el lenguaje
de la belleza.

sábado, 21 de mayo de 2011

Indígnate


Revolución, 1947 - ÓSCAR DOMÍNGUEZ


¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo.

GABRIEL CELAYA


Indígnate
si ves que las promesas
nunca son cumplidas,
si en lugar de abrir las plazas
cierran las alamedas
y prohíben que vuele libre
la paloma de la paz.

Indígnate
si ves que son los mismos
los que salen adelante
y nuestro voto sólo es válido
para que sean los de siempre
los que sigan viviendo bien.

Indígnate
si tienes el cuerpo
acribillado por las balas
de la injusticia y la desidia
y ves que tú o tu vecino
no pueden llegar a fin de mes.

Indígnate
ante tanta corrupción
y tanto desalmado
que cree que este mundo
es su particular torre de marfil.

Indígnate
y salgamos juntos a la calle
si sigues creyendo que la poesía
es un arma cargada de futuro
porque aquí no cabe esconder
la cabeza bajo el ala.

Indígnate
y toma la calle
para que no nos callen otra vez,
porque la calle no es de ellos,
porque es nuestra la calle
y en ella crecen los sueños,
porque es nuestro propio futuro
lo que se juega en la calle.

Indígnate
y salgamos juntos a la calle,
porque esta dichosa utopía
no puede ser sólo flor de un día,
porque un mundo de esperanza,
más justo y mucho más humano,
está a punto de nacer.

Indígnate
y que no nos callen esta vez,
no detengamos esta revolución.
Juntemos nuestras manos
y alcemos nuestra palabra,
salgamos a la calle
para pasearnos a cuerpo
hasta que salga de nuevo el sol.

jueves, 19 de mayo de 2011

En el epicentro de mi vida


La estación de Saint-Lazare, 1877 - CLAUDE MONET

Continúo sin saber casi nada,
tan solo que la vida es un tren
que pasa demasiado deprisa
sin detenerse jamás en la estación.
No logro saber si estoy soñando
este ensueño de seguir viviendo,
o si poco a poco voy muriendo
esta quimera que me ha tocado vivir.

Se me hace tan difícil usar el lenguaje
que ya no encuentro más palabras
con las que sortear el silencio
de cada uno de mis instantes.
Todo se volviendo voraz noche
en el laberinto de las pupilas
y ya he dejado de ver crecer
lirios y amapolas en tu ribera.

Sobrevivo sin comprender nada,
sin querer subir al tren que pasa,
y la estación se colapsa lentamente

en el epicentro de mi vida.

martes, 17 de mayo de 2011

Hiere la luz


Caracol, mujer, flor, estrella, 1934 - JOAN MIRÓ

Comienza la puesta de sol
en la penumbra de la retina
y se van apagando las estrellas
en el cauce de esta vida.
Hiere la luz de este amanecer
en la noche eterna de mi herida
y supuran los versos de un poema
que solo huele a silencio.