“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 8 de junio de 2010

Aquel árbol de la nada


Tree lover, 2002 - ANTHONY ACKRILL


“Tú eres mejor que la nada, 
la nada que reza en el poema 
rezándose a la sombra y a la nada.”

LEOPOLDO MARÍA PANERO


Aquel árbol de la nada

del que llegaste a ser corteza,

casi sin saber que era tu savia 

la que me sostenía en pie,

que era tu eterno silencio

el que hacía mi poema plegaria.

Aquel árbol de la nada

que un día cubrió con su ramaje

la resplandeciente luz de los sueños,

cuando las sombras nacían en la noche

y bramaba dentro de nosotros el océano.

Aquel árbol enraizado en la memoria

ha vuelto hoy a florecer.


lunes, 7 de junio de 2010

Siempre será abril


Abril transparente, 1982 - ALBERT RÁFOLS CASAMADA

Abril, siempre será abril
entre el olor a pradera
y el retoño del mediodía,
en la umbría de los jardines
dormidos en las luces frías
del último invierno.
Siempre es abril,
el que de nuevo reaparece
entre los diques de la memoria
y en los adolescentes bostezos
de una tierna primavera
que comienza a florecer.
Abril, siempre será abril,
amaneciendo en tu regazo,
entre mis versos y tus besos,
entre tus manos y mis brazos.
Siempre nacerá un nuevo abril
entre tus labios y mis labios.

domingo, 6 de junio de 2010

El trino de un haiku

Breakfast of the Birds, 1934 - GABRIELE MÜNTER

Sólo en su trino,
mutado en ruiseñor,
canta el invierno.

sábado, 5 de junio de 2010

Mi único poema

La tumba del poeta, 1900 - PEDRO SÁENZ SÁENZ


Eres mi verso,
mi estrofa,
mi único poema.

Eres la poesía
y la prosa
del resto de mi vida.

viernes, 4 de junio de 2010

Sobre la paz de nuestro lecho

La última cama, 1983 – NEMESIO ANTÚNEZ

Mis labios beberán la palabra
que nacerá de tus labios
cuando hiera la noche.
Mis ojos beberán el silencio
que manará de tu vientre,
al romper el primer alba
sobre la paz de nuestro lecho.

jueves, 3 de junio de 2010

En mi memoria y en mi corazón

El adiós III, 1980 - EMILIO BONET CASANOVA

No sentiré más tu nombre

en el eco de la caracola,

cuando se adentre la oscuridad

y el primer destello de luz

te alumbre todavía sobre el horizonte.

No volverán a florecer los cerezos

que un día planté en el jardín

de mi alma siempre agitada,

para dejar de pensar en ti

y acariciar día a día tu piel 

con mis propias manos.


Si tú te vas

se fundirán los versos,

se me derretirán las alas,

seré un Ícaro deshabitado,

Ulises sin bandera

en el éxodo de mi propia patria.

Si ya no estás,

cuando te sueñe en mi sueño

al ver salir la luna,

no habrán noches radiantes

ni ausencias anheladas,

ni futuros recuerdos

y al fin, de desnuda soledad,

terminará muriendo el poema.


Nada tendrá ya sentido

ni tan siquiera el silencio

en nuestra Ítaca soñada.

Dime tú qué tendré que hacer

para hallarte en cada anochecer

porque, si sé que tú no estás

cuando suelte el cabo

de este noray de viento

al emprender otra jornada,

un instante no será ya un instante

sino la eternidad atorada

en las mismas entrañas del tiempo.


Si tú te vas

el colibrí volará de la rama

y no se posará jamás en otros labios,

agonizante caerá sobre un océano 

de cenizas y escarchas,

y yo erraré sin rumbo y desolado

como una fumarola en el viento.

Si tú te vas, si no estás,

no tendrá sentido continuar escribiendo

ni aguardar a ver crecer los girasoles

entre los campos de amapolas y lirios 

que, como a ti, llevo tatuados

en mi memoria y en mi corazón.

miércoles, 2 de junio de 2010

Demasiados tiempos de silencios

Buttermere Lake, 1798 - J.M.W. TURNER

Hace tiempo que no escucho la voz de Byron,
cuando cae el sol sobre los negros acantilados
y surge en el horizonte la luz de la nueva noche...
Hace tanto tiempo que la hierba de Whitman
dejó de crecer entre las infinitas realidades
para ser sólo evocadoras briznas de sueños...
Hace tiempo que el ciego Borges
ya no me lee uno de sus sonetos
en la penumbra de un nuevo amanecer...
Hace tanto tiempo que la palabra de Miguel
no resuena en este infecundo vientre
para ser la voz de nuevos versos...
Hace tiempo...
demasiados tiempos de silencios.