
Recuerda hombre, 1975 – JESÚS ARENCIBIA
Arderá mi carne
y me convertiré en ceniza.
Seré una simple pavesa
flotando en el viento.
flotando en el viento.
Morirá para siempre la palabra
y florecerá el silencio.
Yo no he venido a contemplar
a la mujer de Lot
convertirse en estatua de sal
a las puertas de Sodoma.
No he venido a construir
falsas Torres de Babel
ni tan siquiera a entrar
por la puerta secreta del Edén.
Yo he venido a arar el océano
con los surcos de mis labios,
para que el silencio no arrase
el horizonte de tu mirada.
He venido a ofrecerte mi palabra
sin ningún tipo de ataduras
y a sembrar con mi verso el vientre
donde florece la luz.