“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 11 de septiembre de 2009

Nacerá el poeta


El poeta tumbado, 1915 - MARC CHAGALL



“¡A la calle!, que ya es hora
de pasearnos a cuerpo…”

GABRIEL CELAYA


Cuando  mis labios
vuelvan a ser las raíces
donde florezca el almendro
y mis ojos sean la luz
donde se alumbre la oscuridad.
Cuando mi árido cuerpo
se torne en pradera fértil,
y la ausencia retoce en el silencio.
Cuando mis versos
resuenen en el eco de la memoria
y se arme con fuerza un poema,
que sea capaz de bajar a la calle
a luchar cuerpo a cuerpo.
Cuando definitivamente tome partido,
cuando logre arrancarte del sueño,
nacerá el poeta.

jueves, 10 de septiembre de 2009

El crisma del silencio


Formas lávicas, 1950 – FELO MONZÓN


La mañana se alza lentamente
en el canto de un tierno gorrión,
que vuela de rama en rama
en la araucaria del jardín.
Es otra mañana de hastío,
con las olas bramando en la playa
y dejando un regusto salobre
impregnado en nuestra piel.

La mañana es un túnel violento
por donde se fuga la luz,
justo en el vértice del mediodía
hacia las aristas del universo.
Es un hibisco encarnado
que comienza a reventar entre la ceniza,
deshojando sus pétalos
sobre un alfabeto todavía virgen.

La mañana de este sábado
es el principio del apocalipsis,
despertando el temblor de la nada
en la vigilia de mi frágil verbo.
Es un teorema desnudo,
que se coagula sobre la escarcha
fermentada entre los lamentos
de una cabalgata de walkirias.

Esta mañana es un cáliz transparente,
donde arden las imágenes de todo el año
como si fuera una inmensa fragua
en la que se quema el dolor y el gozo.
Es un cirio pascual  incendiado
entre la memoria y el olvido
que rezuma, entre la inquietante lava,
el crisma del silencio.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Sin mirar atrás nunca más


Desnudo triste, 1961 - RICARDO MACARRÓN

A My, porque en tus manos

se teje la felicidad y se alumbra la vida.



No te sientas triste,
que tu tristeza se me cuela
por entre los poros de la piel
y anega cada esquina de mi cuerpo.

Sólo en tus manos están los hilos
con los que tejer la felicidad.
Sólo en tu mirada puedes abrir
el futuro cada nuevo día.
Únicamente en tu corazón
habita todo el amor que puedes dar.

No te sientas triste,
que muy pronto llegará el alba
y el sol alumbrará cada una de las huellas
que has ido dejando en el camino.

No mires atrás nunca más,
porque a cada instante comienza la vida.

martes, 8 de septiembre de 2009

Simiente de la existencia (A José María Millares Sall)

Retrato de José María Millares – MANOLO MILLARES

A José María Millares Sall
-

Regreso de nuevo al alba,
vengo desde la noche fúnebre
alumbrado con antorchas
que desprenden un humo denso
de lavas encendidas.

Acudo a mi patria
desde la desnudez de mi palabra
ante el rumor lejano
del Oráculo de Delfos
y me diluyo en mi isla.

Sólo necesito arar mis manos
para que la lluvia serena
penetre gota a gota
en los orificios de las rocas
donde nace la simiente de la existencia.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Mis ídolos de barro


It is calm in the block, 1984 - JACEK YERKA

Busco la hoguera del sol
en el silencio de la noche,
donde se alimentan las voces febriles
del crepúsculo de mis labios,
allí donde se estremecen las raíces
forjadas en el páramo de agosto,
y proclamo palabras de sangre
que agonizan en la garganta.

Busco el fértil horizonte
en los mapas del lenguaje
sin más pasión que ser aliento
de esta calma aparente
que se me clava como una espina
en el secreto de mi vientre,
aunque sólo sea una estéril ofrenda
para mis ídolos de barro.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Amanecer de un haiku

Me and the Moon, 1937 - ARTHUR DOVE

sangra la luna,
muere la noche al alba
si arde el silencio.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Otra mañana de septiembre


Duda de amanecer, 1994 – MIGUEL ÓSCAR MENASSA


Entre las grietas de la piel supura de nuevo el sol,
que con su luz hierve las entrañas
y sutura las heridas de la última noche.
Todo el lenguaje se reduce a monosílabos,
que como un implacable péndulo
me golpea el pecho y el vientre,
dejando escapar al aire los versos y los sueños.

La mañana se despierta
con el mismo enigma sin resolver,
sin quitar las espinas del pensamiento,
mientras continúo desnudo y perdido
en mitad de este océano de palabras
que me conduce al profundo silencio.
Se alumbra otra mañana de septiembre
para continuar hilvanando la vida
a esta rueca donde se teje el futuro,
sin saber que lo único que trenzo
es mi propia e interminable duda.