“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 19 de mayo de 2009

Donde duerme la memoria


Mirada al Pasado, 1972 - EDUARDO NARANJO

Aunque la espera sea condena de la eternidad,
aunque la ausencia sea una larga senda del olvido,
aunque el silencio sea sólo el rumor del eco lejano,
aunque me abrase la piel desnuda en el sexo del sueño,
aunque no existiera ya el verso preciso de este poema,
siempre volvería al origen para regresar 
al espejo donde duerme la memoria.


lunes, 18 de mayo de 2009

Mi Poeta (A Mario Benedetti)

Mi noche triste, 2007 - MIGUEL ÓSCAR MENASSA

Al Maestro Mario Benedetti, con gratitud eterna
por ser la luz que alumbra el camino de mi utopía.

Llora el firmamento.
Se han apagado las estrellas
en esta larga noche negra,
hasta el canto de los grillos
se ha detenido en el tiempo
y ya no alumbran las luciérnagas.

Allí, en el sur del mundo,
justo en el centro de mi corazón,
llora mi alma desolada
en esta larga noche negra.
Se me ha muerto el Maestro,
mi Amigo, mi Luz, mi Poeta.

domingo, 17 de mayo de 2009

La masturbación de la palabra

El gran masturbador, 1929 - SALVADOR DALI


"No hay sexo más atroz que la palabra"
ALEJANDRA MENASSA


Todo es pútrido silencio
que huele a sangre
en los primeros instantes
de una muerte fermentada,
recorriendo los recodos
del parto de la nada,
junto al oscuro abismo
donde el tiempo se ha detenido
en las agujas de un reloj ciego.

Todo es pútrido silencio
que brota en el vientre
donde florece el virginal lirio
que, como un enorme falo,
desafía el sueño perenne
entre el temblor insolente
de un provocador abrazo
que únicamente respira sexo
ardiente en la hoguera del destino.

Sí, todo es pútrido silencio
en la masturbación de la palabra.

sábado, 16 de mayo de 2009

Un último instante


Kiss under the moon, 2004 - IVAN KOULAKOV

Quisiera romper la oscuridad
alumbrándome en tu pecho,
quebrar el silencio
con la luz de tu palabra
y rasgar los temores
con tus abrazos.

Quisiera secar las lágrimas
con el eco de tu alma,
derrumbar la negra noche
con el sol de tu mañana
y cortar el vacío
con el filo de tus labios.

Quisiera encender mis ojos
con la transparencia de tu mirada
y, si todavía me quedara algo de tiempo,
aunque sólo fuera un último instante,
fundirme en un beso a la luz de la luna, 
como siempre he soñado.

viernes, 15 de mayo de 2009

Últimos acordes

El ídolo negro o el desafío, 1903 - FRANTISEK KUPKA

Como el viento fugaz
cuando hace vibrar la carne,
como el pertinaz aliento 
que incendia el alma,
como el arco firme
que lanza saetas
contra la derrota,
como la honda
cuando arroja piedras
a los nenúfares azules
donde viven las libélulas,

así soy, como el silencio,
en los últimos acordes
de tu memoria.

jueves, 14 de mayo de 2009

Todas las Ítacas

Grietas de Ítaca, 2007 - MARÍA FERNANDA REGE

Ni el desafío del océano
increpándome en la noche,
ni el llanto efímero de la soledad
cubriendo cada grieta de la piel,
ni las tormentas más atroces
arrasando con el rayo mi retina,
ni las luces y sombras del pasado
diluyéndose en el contraluz de mi memoria,
ni la oscura mirada de la luna nueva
precipitándose al fondo de mi alma,
ni los gruesos nudos del destino
deshilándose entre mis manos vacías,
ni la alucinación del bramido del viento
estallando en los surcos de mis oídos,
ni la ansiedad de la interminable duda
enredándose en mi corazón y mi cerebro, 
ni el fértil sueño que nace cada día
haciéndome crecer en mi propio destino,
ni la más bella de las utopías
despertándome en medio de la nada,
ni la manoseada y cruda realidad
agujereando el palpitar de mi corazón,
ni los más execrables errores
asaltando mi imaginación al llegar el alba,
ni la lucha de todos los dioses en mis venas
desafiando a la razón y a la conciencia,
nada, absolutamente nada, me impedirá 
la travesía en busca de todas las Ítacas.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Seré cada instante


Amantes 106, 2000 - NICOLETTA TOMAS CARAVIA

Seré la eternidad
detenida en el tiempo.
Seré la fértil lluvia
que riegue tu cuerpo.
Seré cada diástole
de tu rítmica sístole.
Seré cada instante,
cada día, cada semana,
cada mes, cada año
de tu calendario,
sin más vida
que el vuelo
de nuestros labios,
sin más viento
que el que nace
en nuestras manos,
sin más sueños
que los enhebrados
cada una de las noches
en los infinito versos
de nuestros abrazos.