
Going Home, 1934 - THOMAS HART BENTON
Ya es hora
de quemar los ideales.
Es hora de abandonarse
para ir en busca del aliento.
Es hora de despertar
el amanecer dormido.
Es hora de ponerse
en camino.
El tiempo implacable
con su despiadada rutina
nos liga y desgarra desde dentro,
nos distancia de la realidad
y nos macera entre las tinieblas.
Gritamos y no nos escuchan
porque moramos en el vacío,
sin sonido, sin nuestro propio eco,
solo con el feroz vértigo
de nuestra propia soledad.
Nos cegamos a plena luz
y hasta las palabras más simples
se amalgaman con los silencios,
y ya no crece nada en este desierto,
nada sino sombras, vacío y vértigo.