en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”
JORGE LUIS BORGES
viernes, 14 de noviembre de 2008
Sueño eterno
jueves, 13 de noviembre de 2008
En busca del fuego
hacia las dos riberas de este crepúsculo,
donde el pulso y el aliento son sólo denso humo
en medio de la sangre sobre tu nívea carne.
-Como el minotauro cruzo tu laberinto
en busca del fuego de mis noches,
porque eres el verbo en mis silencios
y derramas la luz en las simientes
secretas de mis versos.
-Como la lluvia lubricas la sed
y sorbo a sorbo bebo la esencia,
que mana pura y cristalina
desde el fondo abisal de tu huella.
miércoles, 12 de noviembre de 2008
Mis últimos versos
Paisaje sordo, 1965 - ZOBELTe entrego mis últimos versos
en esta noche fría de invierno
cuando la luna se quiebra de melancolía
y ya no alumbra ni mi razón ni mi retina.
Todo se ha vuelto sombrío, pardo, ceniciento.
No siento el soplo de la brisa del mar
ni cesa la tempestad interior en mi cuerpo
a pesar de la lasitud de cada jornada.
Intento escribir un poema en esta noche gris
pero las ideas no fluyen con demasiada luz,
quizás la voz del océano haya muerto
dentro de mi antigua caracola de nácar.
No lucen añiles estrellas ni planetas escarlatas,
hoy los ojos están cegados y la memoria helada,
un trepidante vacío me recorre la piel
y una profunda soledad hace nido en el alma.
Aún así, te entrego la fragilidad de mis versos,
probablemente sean estos los últimos que escriba
antes de que mañana vuelva a ser roca viva
en cuanto despunte la aurora del nuevo día.
martes, 11 de noviembre de 2008
Suspiros de fuegos
Estrella del anochecer, 1870 - EDWARD BURNE JONESDesde las almenas de este crepúsculo,
en el secreto de mis horas,
contemplo las alondras aleteando sobre las espigas
que florecen entre los lirios y las flores de azahar.
Sobre la colina de tu mirada se alza el árbol centenario
del que brota exultante tu hermoso pecho desnudo,
que es matriz natural de este orgasmo adormecido
que arroja una corriente de suspiros de fuego.
Y en cada jadeo, de hondo olor a heno,
resuenan los tambores
en medio de las grietas de mi erizada piel
y me muero en tus brazos con un Nocturno de Chopin.
lunes, 10 de noviembre de 2008
Las últimas horas del día
Cor, Tempo, humor e movimento, 2002 - ARMANDO AGUIAREs domingo, atardeciendo.
Miro tras el cristal de mi ventana
y no veo nada.
Todo es un gran puzzle
Hay demasiadas piezas
y muy poca paciencia,
escasas soluciones
y demasiado hastío.
Es domingo, atardeciendo.
El aire empuja las nubes suavemente,
desplegando en silencio el color de la noche.
Allá, a lo lejos, veo otra ventana oscura
y detrás, en la penumbra,
a otro ser humano pasando las últimas horas del día,
saciado de rutina, de rabia contenida
y de profundo silencio.



