“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”
JORGE LUIS BORGES
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”
JORGE LUIS BORGES
domingo, 6 de julio de 2008
sábado, 5 de julio de 2008
Ser en ti

Ser en ti,
para ti,
siendo en ti
porque sin ti
no soy nada.
Ser en ti,
desde mi,
desde mis dudas,
desde mis silencios,
desde mis palabras.
Ser en ti,
porque me entrego a ti
y me vacío en ti,
porque sacio en ti
todas mis ansias.
Ser en ti
porque vivo en ti
y muero en ti,
sólo por ti
a cambio de nada.
viernes, 4 de julio de 2008
Sólo un instante

Sólo un instante
es necesario para llegar
a la sombra del drago
y beber en la fuente
que guarda el aguacero.
Sólo un suspiro
me basta para labrar
mis ansias y mis fatigas
en las crestas de tu sexo.
Sólo una pausa
para aspirar tu ángulo
con frugal pasión
anegada de perfume
y de cálida luz.
Sólo un gemido
y bato mis alas
para fundirme en tu brisa
de humedad y sal.
jueves, 3 de julio de 2008
Tu sombra

Te miro
y, cuando estás junto a mí,
como ahora,
te veo más blanca,
más limpia y cristalina,
mucho más cándida.
Sin embargo, cuando la noche
toca a la puerta,
y la mañana
se hace amante
de la tarde,
y nuestros cuerpos
se ensamblan
sin diferencias,
no te veo a ti,
no te busco
ni te deseo.
Sólo, al mirarme
en el suelo,
veo tu sombra.
miércoles, 2 de julio de 2008
Escoria de la nada

Gracias a Nochestrellada
por la excelente ilustración
Sabe que no será nada,
pero sus finas raíces
se hunden en la tierra
en busca de la savia
de esta angosta vida.
El tiempo pasa,
minuto a minuto,
segundo a segundo,
todo es irrefutable
en la cruel eternidad.
Su efímera vida,
monótona, amarga,
áspera y caduca,
es como un vino agrio
abandonado en el tiempo.
Cada año no es más
que un cúmulo
de absurdas mentiras,
es repetir lo mismo
que antes ya hizo.
Sólo es una inútil
pérdida de tiempo
que le oprime
y le va fusilando
a cada instante.
Sabe que no será nada,
sus huesos quebrados
sólo serán cenizas,
y sus negras cenizas
serán escoria de la nada.
martes, 1 de julio de 2008
Espanto del silencio

Rumor del viento, 1981 - ALBERT RÀFOLS CASAMADA
La cólera del viento se ensambla
entre las grietas del dolor,
como un torrente de llanto
en el que cada lágrima
se convierte en ofrenda.
Forjado en las derrotas siderales
de la eterna incomprensión
y del horror al olvido,
en mi corazón y en mis versos
fragua todavía el espanto del silencio.
lunes, 30 de junio de 2008
Crecer en tu corola

Sátiro del Valle de Hespérides, 1922/24 - NÉSTOR MARTÍN FERNÁNDEZ DE LA TORRE
Bajo las sábanas duerme el fauno
con alma de viento que trenza el tiempo
con el arrullo de una sonrisa,
y cada madrugada cimbrea en deseos
su desnudo torso recubierto de pétalos
en busca de la eternidad.
Por la ventana penetra la luz del nuevo plenilunio
y el viento resuena con un cántico nocturno
de salmos y versos que, como una luciérnaga,
alumbran la oscuridad de mi memoria.
Mi cuerpo es un arpegio de pasión y ternura,
que se debate entre los arrecifes de mis silencios
y las cumbres de tu olvido,
para crecer en tu corola, y encenderme
como una bengala en cada verso,
en cada palabra, en cada sílaba,
en cada célula de tu eternidad.
Mi alma destila abrazos,
desde mis adolescentes besos y temores
a mis amargas tristezas,
y emerge como el maná en el desnudo desierto,
o como una arrogante pompa de jabón
flotando entre las zarzas de mis alados versos.
Y cuando nace el alba,
envuelto en la humedad de tus estrellas,
eclosiono en crisálida
que, con un soplo de tu aliento,
remonta el vuelo para regresar al bosque
donde duermen las dalias y los cerezos.
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