“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 6 de junio de 2008

No me sentencies

Abrazo, 1975 - Monserrat Gudiol

Amor que turbio
te encuentras
entre mis brazos,
y que hora
tras hora
te siento ausente,
y sin recelos
dejas en mi alma
estrías de huellas
ensangrentadas.

Amor del pasado,
siempre en la agonía
de una noche ebria,
que renace el tiempo
y derriba mi cuerpo
terso y sin brío.

Amor nuevo,
que flagelas mi esencia,
y sutil amainas
mis ilusiones,
y me alientas
para que me hunda
bajo la espuma
que me abraza
y quiebra el ensueño.

Amor no me sentencies.

jueves, 5 de junio de 2008

Entraste en mi vientre

Cavidad orbitaria, 2004 - JUAN GENOVÉS

Entraste en mi vientre,
como llega la luz,

lentamente, en el amanecer
de mis inquietantes madrugadas.
Y aquella luz alumbró la fragua,
donde cada noche cincelo las palabras
que pienso y escribo con el alba.
Entraste en mi vientre,
como una ráfaga 

de símbolos y vientos,
como nacientes de sílabas
en una horquilla de nácar,
como una sonata de letras

que tiembla en mi garganta.

miércoles, 4 de junio de 2008

Dos heridas

Le basier, 1922 - ROBERT DELAUNAY

Tengo dos heridas en mi alma,
una sangra siempre,
la otra nunca muere.

martes, 3 de junio de 2008

La Nada

Nada, 2004 - NOCHESTRELLADA

Gracias a Nochestrellada,
por ser esta noche mi estrella
a cambio de nada.


Junto a ti
parecía todo tan difuso
en aquel atardecer
de cualquier día
de primavera.

Tu silencio
penetraba en mi cuerpo
y me excitaba
en mi metamorfosis,
pero yo necesitaba
aquella plomiza tarde
sólo un refugio
en la palabra.

La brisa hostigaba,
la placidez de las tardes
en las colinas de la nada,
con lías de preguntas
que estrangulaban mi garganta
como fonemas asesinos.

Y tú,
árbol famélico,
senil y desnudo,
prorrogabas mi soledad,
en medio de aquellas estériles
palabras malheridas
que no querías entender.

lunes, 2 de junio de 2008

Identidad quebrada

Jeune homme nu assis sur le bord de la mer, 1855 - HIPPOLYTE FLANDRIN

recuerdos del pasado


sombras 

de un lejano estío

rostro enjuagado
por lágrimas de lluvia


ingenuas realidades
veladas por el frío
acero de la muerte


silueta del ayer


identidad quebrada

domingo, 1 de junio de 2008

Silencio 1978

Figura tumbada en el espejo, 1971 - FRANCIS BACON
-
Silencio.
Hablo conmigo mismo.
Sin voz,
Silencio.

Me acechan
desde la sombra.
Permanecen inmutables.
Sin voz.
Silencio.

Silencio.
Sueño en silencio,
en medio de gritos
de silencios.

Silencio.
No se mueven.
Sueño en silencio.
Respiran en silencio.

Silencio,
Suena el violín.
El caballero andante
blande su espada
en silencio.

Silencio.
Vuelven las pisadas.
Se aman en los rincones.
Las figuras se descalzan.
Silencio.

Ay aquella,
su rostro lleno de lágrimas.

La tarde asesinó a su amor
en un espejo con cinco dagas.

Ay aquella, de luto,
ennegrecida hasta el alma.

Silencio.
Vuelven las pisadas.
Pronto llegará el alba.
Se aman detrás de las puertas,
sobre los sillones se aman.

Silencio.
Los caballos cabalgan.
El caballero andante, 

a la grupa, enloqueció 
junto a su amada.

Silencio.
No quiero amar
si ellas se desaman.
Silencio.
Sólo quiero llorar

al alba.

Silencio.
La noche está ya,
para siempre,
silenciada.

Ay, qué dolor.

Solo por los corredores,
el caballero andante
se desangra.

Ay, qué dolor.

Su amada, muerta 

con una gran bata
de cola blanca.

Silencio.
No quiero amar
si ellas se desaman.
Silencio.
Sólo quiero soñar
al alba.

sábado, 31 de mayo de 2008

Surcos de mi alma

The Friends, 1968 - CAREL WEIGHT

Quisiera llorar
y regar la tierra
con mis lágrimas
para que germinaran
flores de soledad.

¡No,
que no brote la soledad!
¡Tengo tantas palabras
anudadas en mi garganta!

Quisiera llorar
y anegar la mar
con mis lágrimas
para que brotaran
arco iris en mi mirada.

¡No,
que no brote la soledad!
¡Tengo tantas palabras
anudadas en mi garganta!

Quisiera llorar
y empapar las semillas
de un nuevo día
en los surcos
de mi alma.

¡No,
que no brote la soledad!
¡Tengo tantas palabras
anudadas en mi garganta!

Quisiera llorar
y calar hasta los tuétanos
a mis mustios versos
para que floreciera
un jardín de estrellas.

¡No,
que no brote la soledad!
¡Tengo tantas palabras
anudadas en mi garganta!

¡Tantas, que necesito contarlas!