“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 30 de mayo de 2008

Redes y nasas

Pescadores valencianos, 1895 - JOAQUÍN SOROLLA

El mar está sereno.

Sobre la arena
se amontonan un sinfín
de redes y nasas.

Los marineros preparan
sus descosidas barcas.

Ya salen.

Es noche de calma,
y se escucha el aleteo
de las gaviotas,
lamiendo las espumas
de las olas
junto a las barcas.

Ya se alejan.

Aún se oyen
sus roncas voces
en la distancia.

Ya están mar adentro,
se disponen
a tirar sus vidas,
más tarde
las sacan.

Apenas queda luz,
el gran faro nocturno
se apaga.

Retornan a tierra,
un intenso olor
a pescado
impregna la playa.

De nuevo,
sus palabras
salinas y agrias,
despiertan un amanecer.

También las piedras
despiertan.

jueves, 29 de mayo de 2008

Sangre enamorada

Goat's horn with red, 1945 - GEORGIA O'KEEFFE

Cuando te miro
y encuentro tus ojos
dentro de los míos,
siento una espiral
de enorme vértigo
subir desde mis pies
hasta mis labios.
Mi tez se torna roja
y mi seca garganta,
en brusca erupción,
segrega tanta saliva
que me impide la respiración.
Mis venas son barrancos
de sangre enamorada
corriendo hacia el mar.

Sólo soy un sueño
dentro de tu sueño eterno,
que contempla la aurora
de un próximo día.
Tal vez, ahora mismo,
sólo sea un sueño,
o sólo sueñe con serlo.

miércoles, 28 de mayo de 2008

Otra luna rota



La mujer estrangulada, 1870 - PAUL CEZANNE


Este atardecer se desangra
en las aceras de todos los mares.

Puñales asesinos,
manos de amor vacías,
razón sin razón,
ojos sedientos de sangre,
corazón negro de espinas,
animales llenos de rabia…

y en las aceras de todos los mares
se desangra otra luna lila
en aterradora soledad.

En este atardecer de luz, mientras escribo,
en algún lugar de la sombra,
otra luna rota
estará ardiendo en el espejo
de un cuchillo de plata.

No aguanto el silencio cómplice,
ni el exterminio de esas azucenas
que se sajan antes de florecer.

No quiero seguir viviendo
entre esta niebla de cadáveres,
que me ahoga las entrañas
de dolor e impotencia
en este infinito vacío.

Continúo rebelándome
a que mañana, quizás esta noche,
muera otra luna nueva
y de nuevo se apague la luz
entre las cenizas de mi alma.

martes, 27 de mayo de 2008

No salí a buscarte

Clouds, 2001 - IMÁN MALEKI

Nunca salí a buscarte.
Siempre te sentí en las grietas de la piel
y en el flujo de la sangre.
Viniste a mí
y tus pasos perfumaban
cada una de tus huellas en el vacío.
Jamás salí a buscarte.
Llegaste a mí como dos nubes 
que sea aman en el aire.

lunes, 26 de mayo de 2008

No hay más

White shell with red, 1938 - GEORGIA O'KEEFFE

No hay más lenguaje
que las palabras alumbradas
en una minúscula gota de rocío.

No hay más frontera
que la que se perfila
en el extenso horizonte del océano.

No hay más bandera
que una colección de nubes
ondeando en los vientos del infinito.

No hay más himno
que el rumor 
de una caracola

rodando por un verso.

No hay más patria
que la piel de la luna

reflejada en tu cristalino.

domingo, 25 de mayo de 2008

Luz que arrastra sombra

Leva a luz e arrastra a sombra, 2004 - MARGARIDA CÊPEDA

Tú, sólo tú,
has cambiado el rumbo
de este náufrago
a la deriva.

Tú, sólo tú,
has abierto mi ventana
para que discierna
el albor del nuevo día.

Tú, sólo tú,
has prendido el sol
que no marchita
mis mustias flores de invierno.

Tú, sólo tú,
has rodado la piedra
de este sepulcro
que siempre estuvo vacío.

Tú, sólo tú,
has colmado de luz
este pálido cuerpo
que sólo arrastra sombra.

sábado, 24 de mayo de 2008

Inmensa nada

The drifter, 1994 - JACK VETTRIANO

Ahora que estás en la otra orilla,
en alguna parte de la inmensa nada,
me cuesta llegar a ti.

Ya no podré mirar tu infinita mirada.
Ya no podré leer tus grandes labios
antes de que los abras.

Sólo me queda amarte
desde esta arena cálida y movediza,
esperando que más allá del fin del horizonte
se alumbre el recuerdo.

No sé si podré permanecer con tu estigma
en este enorme vacío, olvidado de mi mismo,
esperando que regrese la ola
para ir a tu encuentro.

Si no volviéramos a vernos al final de todos los tiempos,
cuando los dos estemos ya en la inmensa nada,
nos volveremos a amar

como sólo se aman los muertos.