“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

domingo, 16 de enero de 2011

Un haiku en mi cama

Cama, 1984 - ANTÓN GOYANES

Luces y sombras
siempre al amanecer
sobre mi cama.

jueves, 13 de enero de 2011

Náufrago

Náufrago, 2009 – HERVÁS AMEZCUA

Desentraño el tiempo en la matriz del océano.
Con mi propio cuerpo hilvano el verbo
con el sedal del silencio.
Solo soy un náufrago,
un resto abandonado del pasado,
cayendo en el abismo de un futuro incierto.

martes, 11 de enero de 2011

El dulce bálsamo del amanecer


Romance al amanecer, 2000 – OLGA SINCLAIR


La noche se abre y fluye por las arterias,

enhebrando la luz de la palabra nueva
que surte en la rueca de tu vientre.
Voy forjándote desde el silencio
en la fragua de este océano que nos separa.
En un instante soy capaz
de descubrir tu cuerpo desnudo
 sobre un horizonte de amapolas y cerezos,
y me sosiego sobre el latido de tu pecho
a la espera de que derrames sobre el mío
el dulce bálsamo del amanecer.

domingo, 9 de enero de 2011

Beso para un haiku

El beso, 1897 – EDVARD MUNCH

En la distancia
no hay mayor soledad
que la de un beso.

martes, 4 de enero de 2011

Cuando todo oscurece


Darkness, 2007 - BEN WEINER



Cuando todo oscurece
entre los juncos de la medianoche,
sin llegar a ver la luz del plenilunio
en la piel del último invierno,
nos deja a solas y desnudos
entre la densa niebla,
sin más viático 
que nuestro propio cuerpo.
Se calcina la mañana
donde florecen las espigas
y sólo habita la escarcha
en el silencio coagulado
de una amapola de muerte.
Cuando todo oscurece
ya no quedan restos de luz
entre los diques de la carne,
tan sólo una sombra muerta
alumbra nuestro naufragio
en el mercurio de la eternidad.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Ahora que arribo al medio siglo

Triple self-portrait, 1960 - NORMAN ROCKWELL

Hace ya treinta años,
cuando todavía era joven,
quería sostener el mundo
con la yema de mis dedos
y ansiaba navegar por el océano
sin otro rumbo cierto
que mis propios pensamientos.

Hace ya treinta años,
cuando aún era demasiado joven,
decidí cambiar toda mi vida
y cerré las puertas del pasado
para adentrarme por nuevos caminos
que han ido forjando este futuro
con numerosos e infinitos sueños.

Ahora que arribo al medio siglo
después de haber estado varado
los últimos treinta años de mi vida,
con la cabeza llena de canas
y con las primeras y profundas arrugas
perfilándose sobre mi piel,
preciso volver ser el joven de antes.

Ahora que las eternas sombras
comienzan a abrirse entre las luces
en la frontera de la noche oscura
y mi razón emerge del sueño,
quiero entregarte mi alma y mi cuerpo
para que tu palabra anide en mi silencio
y tu silencio habite en mi palabra.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Agarrado a mi último latido

Waiting for the romance to come back II, 2010- FABIÁN PÉREZ

Soy la palabra rota
que navega prisionera
en su propia palabra,
la luz que siempre
sobre la piel virgen
del nuevo horizonte
al amanecer estalla,
y me desangro lentamente
entre las fauces de un océano
que me devora en la distancia.
Soy la sombra quebrada
que se alumbra en el sueño
cuajado entre la escarcha
y agarrado a mi último latido
surco la ausencia y el verso
para volver a ser simiente,
raíz del silencio y palabra,
y ya dormido entre las cenizas
renazco en el azul de la noche
cosido a mis entrañas.