“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 26 de mayo de 2009

Nuevo bautismo


Crystal , CYN McCURRY

Necesito la soledad
para crecer desde dentro.
Necesito tentarla y sentirla latir
al otro lado del costado,
sabiendo que amenaza a los sueños
para convertirlos en pesadillas,
sabiendo que se desliza con sigilo
entre los versos de cualquier poema
para desangrarse en mi piel
hasta ahogarme en el silencio.

Necesito la lluvia
y las tardes grises de invierno.
Necesito calarme hasta los huesos
para renacer en un nuevo bautismo
inundado de miles de palabras
que se disparan en mi cerebro,
sabiendo que la razón desnuda
es la única que teje los hilos del destino
aunque se entrelace en una telaraña
que me estrangula el corazón.

Necesito la soledad
en medio del recio aguacero
para trepar al firmamento
y empaparme de limaduras de estrellas,
que me hagan continuar en el sendero
por el que sólo se puede caminar
resurgiendo cada jornada,
acunando todos los silencios
que engendran las palabras necesarias
para alumbrar un nuevo día.

lunes, 25 de mayo de 2009

Ya han florecido los cerezos


Cerisier en fleur , 1905 - FERDINAND HODLER

Ya han florecido los cerezos.
Sólo espero la llegada del alba
para desenredar la enorme lía
que me ahoga en este final de mayo,
preludio de la muerte de la primavera.

domingo, 24 de mayo de 2009

La primera orquídea

Orquídea IV La Noche, 1999 - EDUARDO NARANJO

Continúo aquí,
subiendo el mes de mayo
cubierto de flores
y cicatrizando las heridas
de mis últimos abrazos.
La esfera de la luna
cabe en mi retina
y refleja en tus labios
la primera orquídea
que todavía no he cortado.

Continúo aquí,
calcinándome en la primavera
de esta noche ardiente,
bajo este carrusel
de infinitas estrellas.
Tu cintura de azucena
se deshace entre mis manos
y me reflejo como un relámpago,
apenas nacido al alba,
en el espejo de tu mirada.

Continúo aquí,
vaciándome en las fuentes
de tu febril océano
hasta que llegue para siempre
el primer día de la eternidad.

sábado, 23 de mayo de 2009

Nido de tormentas

Leda and the swan, 1928 - JERZY HULEWICZ

Busco respuestas entre las aristas de tu cuerpo,

sin comprender que tu cuerpo es mi propio cuerpo,

y en lugar de palabras solo encuentro silencios.

Mi corazón es un nido de tormentas

que estallan en la oscuridad, 

cuando los poros de la piel se hielan de soledad.

Solo el aliento de tus alas al viento

hará posible que en esta noche casi eterna 

ardan de nuevo estrellas de plata.


viernes, 22 de mayo de 2009

La llegada de ese alba


Esquisse d'une aile, 1991 - FRANCINE VAN HOVE


Las heridas de la piel
supuran en círculos.
Allí donde el silencio 
sólo es una gota de cristal
tañendo en el cerebro.
Se van haciendo espiral
en la soledad de cada verso,
hasta arder en el fuego
dormido en el fondo
de todos los océanos.
Se incendia el cuerpo
y sangra el alma
entre los finos jirones
que van quedando en el camino.
Entonces surge la palabra
ante la llegada del último alba. 

jueves, 21 de mayo de 2009

Te diré a qué sueñan mis sueños

Prisionero de tus sueños, 2005 - ALFREDO SOSABRAVO

Te diré a qué sueñan mis sueños
en una noche de primavera,
cuando toda la ciudad duerme
y yo en mi estudio me desvelo
ante la hoja blanca de mi cuaderno.

Te diré a qué sueñan mis sueños
cuando te escribo un simple verso,
acaso un pequeño poema
o un mínimo haiku
con todo mi sentimiento.

Te diré a qué sueñan mis sueños
cuando me desperezo al alba
y vuelas tú en mi mirada
mientras recorro cada centímetro
de tu hermoso cuerpo.

Te diré a que sueñan mis sueños
cuando salgo a la calle cada mañana
y en las primeras horas
me ilumina el sol del nuevo día
y arden todos los poros de mi piel.

Te diré a qué sueñan mis sueños,
ahora, en este instante,
en este preciso momento,
ya completamente despierto…
mis sueños te sueñan siempre a ti.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Horas muertas


El sol de los muertos, 1993 - ALBERTO PANCORBO

Sobre la arena calida
late un corazón de espuma
que se embelesa con el eco 
del insolente silencio.
Dentro de las olas
vive mi vida entera llena de sal,
como lágrimas de ausencia
hechas de fría cera.
Entre la quietud de tu mar
y mi enfurecido océano
pasan las horas muertas
en busca de nuestra eternidad.