“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 14 de octubre de 2008

Suspiro

Suspiro en claroscuro, 2000 - ISRAEL ZZEPDA 

Nos amaremos sin esperas ni miedos, 
sin viejos códigos ni sentencias, 
sin tiempo ni fronteras, 
solo latiendo instante a instante 
en cada poro de nuestro cuerpo.
Volveremos a la realidad en un suspiro, 
helados de amor y de soledad encendidos, 
y recordaremos nuestras voces,
nuestro aliento, nuestro olor, 
nuestro silencio, nuestro deseo 
recorriéndonos cada palmo de la piel
y florecerá en tu sonrisa
el sueño de mi mirada.

lunes, 13 de octubre de 2008

Vanagloria

Vanagloria, 2004 - JOSÉ VIERA

No existe el pasado

porque ya no lo poseemos.
No existe el olvido

porque lo tenemos olvidado.
No existe la ausencia 

porque no la hemos encontrado.
No existe la muerte 

porque aún no ha llegado.
Quizás nosotros tampoco existamos,
pero se nos agolpa tanto dolor,
tantos temores y dudas,
que nos desmoronamos en medio de la eternidad
y sólo entonces, queriendo ser dioses,
nos damos cuenta

en nuestra propia vanagloria
de que sólo somos humanos.

domingo, 12 de octubre de 2008

Las huellas de tu alma

Woman's back, 2004 - MAYA KULENOVIC

Abandonar el olvido.
No diluirme jamás en él,
y germinar en un leve soplo
de tenue luz en tu memoria.

Romper los eslabones
que me encadenan a mis sombras
y regresar a tu realidad,
aunque esté disfrazada de sueños.

Ser una sola y única partícula
de aire transparente y limpio
y planear como una llamarada de fuego,
que devaste implacable la maleza.

Calmar mi sed
en el vientre del océano
para saciarme de tu sal
y de tus radiantes estrellas.

Remontar el vuelo en una ola
y arribar lentamente a tu playa,
para fundirme en las arenas negras
donde brotan las huellas de tu alma.

sábado, 11 de octubre de 2008

Rodar mi alma

Sisyphus, 1920 - FRANZ VON STUCK

Subo hasta el cielo al amanecer

para descender de nuevo al averno

en la noche de la eternidad.

Mi sino no es otro que rodar, igual que Sísifo,

el alma hasta lo más alto de la cumbre escarpada.

Estoy condenado al silencio

y a vagar ciego durante cada jornada

en las sombras de mis propias palabras.

Solo cuando escribo un verso

puedo contemplar la belleza de la vida

y por un instante, en la más absoluta soledad,

vuelvo a ser plenamente feliz.

.


viernes, 10 de octubre de 2008

Confines de la nada

La morsure, 2001 - MARÍA AMARAL

Nadie dirá que este pálpito
sombrío, casi bruno,
no es germen de luz
para salir del largo túnel
y pisar el suelo,
aunque esté repleto
de fronteras y de muros.

Nadie dirá que este fulgor
áspero y candente
no será el talismán seguro
para huir del cráter,
donde fluyen torrenciales
el sudor del exilio
y los silencios abisales.

Nadie dirá que esta corrosión
no será el símbolo
de la consumación del dolor,
el umbral perpetuo
del fuego eterno,
mientras me arrastra la corriente
hasta los confines de la nada.

jueves, 9 de octubre de 2008

Como Prometeo

Prometeo, 1630 - JOSÉ DE RIBERA

En el filo del útero vacío 
se fragua una espiral de eternos silencios 
que huelen a sangre, a reseca cárcel y a duelo. 
 Herido en mi orgullo, regreso como un ciclón 
al envés de las hojas húmedas y enrojecidas 
y, como una fiera centella, 
muero encendido en la cólera de las fauces de la luna. 
 Tan sólo el brazo incandescente del inmenso océano
 me sostiene, como Prometeo, 
a las cadenas del abismo con un frío glacial 
donde reverdece el semen en un estambre de fuego.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Callar para siempre

Llave para la cerradura inaccesible, 1969 - JACQUES CARELMAN

Ahora podría desprenderme
de todo el rencor acumulado
y abandonarme al azar del eco
ondeando en el vacío.
Podría alcanzar con ímpetu la raíz
del manantial de pasión
desde las crestas del éxtasis
y entrar en tus dulces colmenas.

Ahora podría taladrar los diques de tus muslos
y saciar de fuego adolescente
el estruendo de mi calvario.
Podría inmolarme en tu roca
y ser derroche de la codicia
en las lágrimas de miel
de tu santo grial.

Ahora podría destruir el dolor
y arriesgarme a descifrar
el dilema de tu piedra de roseta
en la calma del oráculo.
Podría quemar la nieve azul
de este orgasmo de azahar
y hundirme en la brecha de un beso
grabado en tus labios.

Ahora podría gritar con mi voz
desde las entrañas del huracán
y callar para siempre
en la matriz de tu alma.