en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”
JORGE LUIS BORGES
sábado, 3 de mayo de 2008
viernes, 2 de mayo de 2008
Son tantas
jueves, 1 de mayo de 2008
Estos versos
miércoles, 30 de abril de 2008
Enredo de palabras

Tengo una palabra
enredada en la garganta,
un sustantivo,
mujer, hombre,
amor, amante,
tierra, madre,
fuego y agua,
mar y aire.
Quizás sea un adjetivo,
rojo, azul,
verde, limpio,
grande, libre,
blanco, radiante,
o tal vez un pronombre
para no nombrarte.
Tengo una palabra
enredada en la garganta,
una palabra aguda
en mi úvula de cristal,
una palabra grave
que se deshace
en el torrente de la sangre,
una palabra esdrújula
como la luciérnaga
que uso para alumbrarte.
Tengo una palabra
enredada en mi garganta,
que se desangra
en lexemas y morfemas,
en vocales y consonantes,
para desaparecer entera
por los desagües del silencio
en los sumideros del aire.
Tengo una palabra
enredada en la garganta,
y encima de ella
siempre acecha una tilde,
como puñal florecido,
que incrusta en mi cerebro
el punto final.
martes, 29 de abril de 2008
Amor de acero
Mi vida, mi suerte, 1997 - MACHADO JUÁREZSí, ya lo sé,
todo nos da igual
porque nuestro amor es de acero.
Cuando sabemos que el amor
no puede ser un árbol muerto,
que nuestro amor es un cuento,
un cuento de hadas,
pero un simple cuento.
Sí, ya lo sé,
todo nos da igual
porque nuestro amor es de acero.
Cuando queremos creer
lo que en realidad ya creemos,
que sólo se camina mirando atrás,
que sólo se vive de recuerdos.
Sí, ya lo sé,
todo nos da igual
porque nuestro amor es de acero.
Cuando nos dicen en la calle
que el amor no es eso,
que el amor no es soledad,
que el amor no es tristeza,
que el amor es siempre pasajero
de la libertad.
Sí, ya lo sé,
todo nos da igual
porque nuestro amor es de acero.
Sí, ya lo sé,
mi vida, mi suerte,
lunes, 28 de abril de 2008
Agua
Agua, 1999 - MUÑOZCOLOMAAgua.
domingo, 27 de abril de 2008
Fuego

Un diluvio de incandescentes cenizas
como torrencial catarata
sobre el rectilíneo horizonte
y un idilio de espumas
brota en surtidor
en los heridos azahares.
Cirios encendidos,
en la quilla de acero
de la marea granate,
desnudan lunas de azafrán
mientras en la ardiente arena
una caracola de palabras
arde bañada en sangre.
Nubes de azul plomo
aran el encarnado firmamento
con racimos de corales
y en tus solaces labios
nacen cuchillos de hielo
que podan las raíces
de las arboledas siderales.
Columnas de fumarolas
emergen de los jameos
y siembran pétalos de estrellas
que engalanan mis versos,
dejando desnuda en la frente
los senos de una amapola
que se deshoja en los espejos.
Colmenas de lágrimas de fuego
fermentan en los cristales
de las frágiles lilas,
que junto a tu boca crecen
en eterna sístole contenida,
para asolar los eternos girasoles
que florecen en mis sienes.

