“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

domingo, 7 de octubre de 2012

Haiku para un sauce llorón

Sauce llorón, 1918 - CLAUDE MONET


¡Cuánto dolor!
Las lágrimas del sauce
lloran de amor.

jueves, 4 de octubre de 2012

Dos versos deshabitados


Self-portrait, 1989 - VIKTOR LYAPKALO

Jamás pudo el silencio con los labios

de una rosa llena de espinas

ni con las lágrimas de un jazmín

muerto al amanecer.


Todo fue un naufragio en mitad de la noche,

antes de que tu etéreo cuerpo

se desnudase entre mis sombras

con el último rayo de luna.


Siempre fuimos dos silencios

soñados sobre los labios de la mar,

con el salitre cimentando cada palabra

saciada de dolor y ternura.


Éramos sombra y silencio

revoloteando nuestras quimeras de papel,

empapándonos de un lenguaje nuevo

colmado de poesía.


Éramos dos gotas de lluvia

cosidas en las alas del aire

para engendrar el arrullo de la noche

que nacía en nuestra propia piel.


Siempre fuimos dos versos solitarios

fondeados en la ribera de la luna.

Solo somos dos versos deshabitados

eternamente a la deriva.





domingo, 30 de septiembre de 2012

Haiku entre sombra

La sombra, 1953 - PABLO PICASSO


La sombra de la memoria
duerme en la luz
del recuerdo.



Gracias a Mía por regalarme la inspiración de estas diecisiete sílabas.

jueves, 27 de septiembre de 2012

En la última noche de verano


Amantes 35, 2001 - NICOLETTA TOMAS CARAVIA

Ven, acércate,
dame tus labios y fúndelos
en la fragua de los míos.

Hagamos que nuestros cuerpos
se estremezcan de pasión
antes del próximo amanecer.

Mezclémonos en nuestra sangre
y ardamos a flor de piel,
descendamos hasta el vientre del mundo
para volver a renacer.

Abandonemos este fuego
prendido en la noche,
renunciemos a esta vigilia
que nos condena a vivir
en nuestro propio limbo.

Ven, acércate,
y acuéstate junto a mí
en la última noche de verano.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Olvido de un haiku

El caminante ante el mar de niebla, 2000 - ÁNGEL ORCAJO

Entre las brumas
del lejano recuerdo
vive el olvido.