“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 28 de junio de 2011

Hora adversa


Landscapes II , 2003 - TODD HUNTER

Se quiebra la mañana
y el sol no alcanza el horizonte
entre la espesa niebla,
como si el silencio de la noche
quisiera disipar el día.
Los caminos se quedan vacíos
de lirios y rosas de cristal.
Todo está desierto 
en esta hora adversa.
Sólo crece lodo y silencio
donde ayer florecía primavera.

domingo, 26 de junio de 2011

Haiku de luna

El ojo de la noche, 2000 - JOSÉ VIERA

Nace la noche
y me alumbra la luna
con tu mirada.

jueves, 23 de junio de 2011

Noche de San Juan


Eclipses, 2006 - JOSÉ MARÍA SICILIA

Avanza otra jornada,
llena de amapolas de sangre
perfumada de nardos,
en la que arderá la noche oscura
entre el sulfuro de las nubes
y la mirada cómplice de la luna.

No hay ni puede haber corazón
en este inmenso mundo
que se resista al embrujo del fuego
en la mágica noche de San Juan
ni pueda abandonarse al sol
de un nuevo amanecer.

martes, 21 de junio de 2011

Después de amarnos un instante

Forget Me Not, 2007 - SUSAN JAMISON

Deja que sosiegue
cuando anochezca
mi voz sobre tu pecho.

Déjame que escuche
al llegar el alba
el latido de tu silencio.

Y, si todavía lo sigues deseando,
después de amarnos un instante,
olvídame de tu cuerpo.

domingo, 19 de junio de 2011

Haiku de fuego

High noon in the moon, 1964 - CÉSAR MANRIQUE

Arde tu ausencia
y el fuego del silencio
en mi palabra.

jueves, 16 de junio de 2011

Seremos un solo cuerpo

Contre peau, 1999 - MARÍA AMARAL

Te daré mi cuerpo
al despuntar el alba
y encenderé, sobre tu altar
de lirios y encarnadas amapolas,
mi carne y mi palabra.

Tomaré tu cuerpo
cuando el sol de verano
ya no nos abrase en el mediodía
y fundiré los besos de tu silencio
con la fragua de mis labios.

Seremos un solo cuerpo
cuando amanezca la noche oscura
y la luna ya no sea más
que la luz de tu voz
latiendo entre mis manos.

martes, 14 de junio de 2011

Entre las luces y las sombras de Timanfaya

Timanfaya, 1965 – CÉSAR MANRIQUE

El viento y las cenizas
funden ya mi carne de lava
y al fondo, entre líquenes
y escorias, brota el blanco
de Yaiza en mi mirada.
Corren ríos de fuego,
de negro y rojo magma en mi memoria,
y explosiona mi corazón
hasta quebrarse, como un jameo,
las paredes de mi alma.
Entre juncos y olivinas
recorro el Valle de la Tranquilidad,
hundiendo mis pasos sobre la tierra quemada,
al tiempo que la maresía del Atlántico
me empapa de azul en la distancia.
De nuevo, vuelvo a respirar la luz
en esta dorada mañana de junio
entre las luces y las sombras de Timanfaya.