“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”
JORGE LUIS BORGES
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”
JORGE LUIS BORGES
domingo, 11 de abril de 2010
sábado, 10 de abril de 2010
viernes, 9 de abril de 2010
En el tálamo del olvido

Self Portrait between clock and bed, 1940/42 - EDVARD MUNCH
Te entregaré mi cuerpo,
como ritual de deseo
en la liturgia del amanecer,
cuando las flores del tiempo
broten en los espejos húmedos
de tus delicados labios.
Seré jugoso néctar en tus senos
y perfume de tiernos jazmines
ungiendo cada uno de tus versos.
Cuando llegue el anochecer
seré ofrenda de pasión y gozo
en el tálamo del olvido.
jueves, 8 de abril de 2010
Fecundaré tu vientre con mi silencio

Ave Fénix, 1971 - JUAN ISMAEL
El agua será simiente,
dorada espiga de fuego,
y mi corazón encendido
será tierra y vientre,
aire que respiro y océano.
La piel será semilla,
óvulo de tierra,
paloma de escarcha,
semen del mar
El agua será simiente,
dorada espiga de fuego,
y mi corazón encendido
será tierra y vientre,
aire que respiro y océano.
La piel será semilla,
óvulo de tierra,
paloma de escarcha,
semen del mar
surcando la corriente.
La sangre se hará torrente
sobre la secreción de la carne,
ave de hielo en pleno vuelo,
y volveré a ser río, fuente,
raíz certera, origen, simiente.
Mi cuerpo, descarnado,
como anónimo Ave Fénix,
ya sin ningún atrezzo,
será cenizas y humus fértil
de olivos y cerezos.
El agua volverá a ser simiente,
sin vida, sin aliento,
sin muerte, ya sin tiempo
en la inmensa quietud del vacío
fecundaré tu vientre con mi silencio.
La sangre se hará torrente
sobre la secreción de la carne,
ave de hielo en pleno vuelo,
y volveré a ser río, fuente,
raíz certera, origen, simiente.
Mi cuerpo, descarnado,
como anónimo Ave Fénix,
ya sin ningún atrezzo,
será cenizas y humus fértil
de olivos y cerezos.
El agua volverá a ser simiente,
sin vida, sin aliento,
sin muerte, ya sin tiempo
en la inmensa quietud del vacío
fecundaré tu vientre con mi silencio.
miércoles, 7 de abril de 2010
En la penumbra de mi memoria
Penumbras, 2008 - EIVAR MOYA
“Allí donde la luz no alumbra,
tal vez alumbre la sombra.”
ROBERTO JUARROZ
Dentro de ti,
en el fondo del cáliz de tu flor
desde el que engendras la luz de la noche,
en el fusil que dispara a los cuatro vientos
pétalos de rosas contra un ejército de sombras,
que se va haciendo fuerte cada día en la retina.
Así sobrevivo dentro de ti,
con silencios y palabras rotas,
entre luces y eternas sombras,
como la llama del cirio pascual,
en la penumbra del corazón y la memoria.
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(Revisado 30/03/2024),
Noray de viento
martes, 6 de abril de 2010
Las raíces del árbol de mi vida

Raíces de árbol, 1882 – VINCENT VAN GOGH
La fría oscuridad
de la noche bruna
aviva una vez más
la cruel disputa
que sostengo cada día
entre Tánatos y Eros
en los biseles de mi piel
y en el abismo de mi cerebro.
Fermentan en mis sueños
envueltos en llamaradas
los encarnados labios
de una azucena herida
y el estridente trino
de un ave nocturna
que quiebra mi silencio
en el nervio de la noche.
No sé si romperá el alba
al filo de la madrugada,
en medio de esta humedad
que sólo huele a muerte,
cuando los estambres
de tu corazón enamorado
se transformen ya sin ningún temor
en las raíces del árbol de mi vida.
La fría oscuridad
de la noche bruna
aviva una vez más
la cruel disputa
que sostengo cada día
entre Tánatos y Eros
en los biseles de mi piel
y en el abismo de mi cerebro.
Fermentan en mis sueños
envueltos en llamaradas
los encarnados labios
de una azucena herida
y el estridente trino
de un ave nocturna
que quiebra mi silencio
en el nervio de la noche.
No sé si romperá el alba
al filo de la madrugada,
en medio de esta humedad
que sólo huele a muerte,
cuando los estambres
de tu corazón enamorado
se transformen ya sin ningún temor
en las raíces del árbol de mi vida.
lunes, 5 de abril de 2010
Seré el aliento de tus alas

Ala de ave, 1512 - ALBERTO DURERO
“Sólo quien ama vuela”MIGUEL HERNÁNDEZ
Volaré el aire de la noche
surcando cordilleras y mares,
bebiendo las espumas nevadas
que empapan tu palabra.
Labraré tu vientre desnudo
en la memoria de tu carne
mientras una espita de luz
se enciende entre mis labios.
Rasgaré la piel del océano
en el sudor de mi silencio
para entrar en el cáliz de tu cuerpo
en la humedad de la mañana.
Seré el aliento de tus alas
recorriendo cada gota de tu sangre
y simiente de amapolas brotando
en el sueño de tu ausencia.
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