“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

domingo, 10 de enero de 2010

Haiku para un desnudo

Blanc, 2008 - DIEGO DAYER

Tu desnudez
en un preciso instante,
vuelvo a la vida.

sábado, 9 de enero de 2010

Haiku sin lágrimas

La lágrima, 1994 – JESÚS MOLINERO REY

Ninguna lágrima,
como oxidado océano
en tus pupilas.

viernes, 8 de enero de 2010

Soy como un árbol desnudo

Gray Tree, 1911 - PIET MONDRIAN


Como un árbol desnudo,
solitario entre las sombras,
recorriendo la corteza de tu piel
para encontrar mi propia piel,
amarrándome a tus raíces
para ser nueva savia y crecer,
respirando el lenguaje del silencio
en el suave eco de tu médula,
deseando llegar a la copa de tus sueños
para alcanzar a ver las estrellas,
como un árbol febril y desnudo
junto a la ribera de tu río,
soy como un árbol desnudo
en el bosque de tus sombras.

jueves, 7 de enero de 2010

La belleza de tu palabra

Mirror Women - Mirror Heads, 1982 - SALVADOR DALÍ

“Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.
Lo que me gusta de tu sexo es la boca.
Lo que me gusta de tu boca es la lengua.
Lo que me gusta de tu lengua son las palabras.”

Papeles inesperados, JULIO CORTÁZAR

Sí, lo que me gusta de tu cuerpo
es el sexo
cuando ardemos en una lenta hoguera
en el destiempo de la madrugada,
cuando fundimos en nuestra piel
los primero rayos de sol al alba.

Sí, lo que me gusta de tu sexo
es la boca
cuando se ensambla en la mía sedienta
y te busco en medio de las estrellas
en el instante fugaz de un suspiro
que huele a incandescente eternidad.

Sí, lo que me gusta de tu boca
es la lengua
cuando recorre mi cuerpo desnudo
con tanta ternura y sensualidad
que despierta en mí nuevos sueños
en los que se alumbra el futuro.

Sí, lo que me gusta de tu lengua
son las palabras
cuando me abrazas con fuerza
al caer la tarde
y me susurras al oído que me amas
porque dices que es en mis silencios
donde nace la belleza de tu palabra.

miércoles, 6 de enero de 2010

Déjame


El Tiempo (autorretrato), 2008 - DIEGO DAYER

Déjame que siga viviendo 
en los ojos del ardiente girasol,
donde no hace falta ya 
la mirada para imaginar.
Deja que me duerma 
en el tierno gineceo de la amapola,
donde ya no hace falta 
la palabra para soñar.
Deja que me despierte 
en los tersos labios del jazmín,
donde no hace falta ya 
el silencio para hablar.
Déjame que muera en paz 
en la piel de la rosa blanca,
donde ya no hace falta 
el lenguaje para amar.

martes, 5 de enero de 2010

Un haiku en tu ribera


Moonlight, 1895 - EDVARD MUNCH

Tú, luz de luna.
Yo, sólo un verde junco
en tu ribera.

lunes, 4 de enero de 2010

El poema es un arma de dos filos


The Poet with the birds, 1911 - MARC CHAGALL

“El poema
es un arma
de dos filos”

JOSÉ AGUSTÍN GOYTISOLO

El poema es siempre un arma de dos filos.
Se hunde en la piel y la desgarra en pedazos
dejando a la vista finas heridas sin cicatrizar.
Corta la dermis como una lanza precisa y afilada
que se abre camino entre la carne hacia el alma.
El poema casi siempre da la vida
y en otras ocasiones provoca la muerte súbita.
Nos extirpa amargos retazos de nuestra memoria
y los sepulta en el olvido.
El poema es a veces ardiente compañía
e instigador despiadado de la más fría soledad.
Es la más fiera de las ausencias
cuando nos precipita desde el cosmos
al vacío en su estado más puro.
El poema detiene el tiempo
al borde de labios todavía vírgenes
y nos condena a la eternidad.
Es el bosque espeso de la palabra
y es el árbol desnudo que retoña de pronto
en el más estéril de los silencios.