“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 28 de noviembre de 2008

Vacío y vértigo


Vértigo, 1930 – SALVADOR DALÍ

El tiempo implacable

con su despiadada rutina

nos liga y desgarra desde dentro,

nos distancia de la realidad

y nos macera entre las tinieblas.


Gritamos y no nos escuchan

porque moramos en el vacío,

sin sonido, sin nuestro propio eco,

solo con el feroz vértigo

de nuestra propia soledad.


Nos cegamos a plena luz

y hasta las palabras más simples

se amalgaman con los silencios,

y ya no crece nada en este desierto,

nada sino sombras, vacío y vértigo.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Allí

Escalera a la Luna, 1958 - GEORGIA O'KEEFFE

Allí, donde reposan
nuestras almas
meciéndose
en la noche sideral.

Allí, donde la luz
de la luna
hace en tu cuerpo
sombras de escarcha.

Allí, donde mi voz
siempre renace
entre tus pinceles
y tus palabras.

Allí, en el sur
del mundo,
con un nudo de tristezas
en mi garganta.

Allí, con el corazón
roto por la pena,
con mil preguntas
sin respuestas.

Allí, con la luz
de las estrellas
alumbrando
la nada.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cansado


Clown making up, 1909 - JOHN SLOAN

Cansado de escribir y de soñar,
cansado de pensar y de esperar
que mañana es otro día,
que mañana es el primer día
del resto de mi vida,
sin poner remedio a este atroz mundo
que se desmorona a mi alrededor.

Cansado de llorar hacia adentro
porque me avergüenza ser llanto
en medio de tanta desdicha,
porque mi poesía no es
un "arma cargada de futuro"
y sólo dispara sentimientos
contra mi propia diana.

Sí, realmente estoy cansado,
cansado de todo este tedio diario,
demasiado cansado de mí mismo,
sin embargo, a pesar de todo,
sigo creyendo en el ser humano.
¿Qué otra cosa puedo hacer?

martes, 25 de noviembre de 2008

¡Ni una más!


El Grito, 2000 - CLAUDIO GOLDINI

No es hora de silencios.
No es hora de palabras.
No es hora de llanto.
Es hora de muerte.
Es hora de rabia. 
Es hora de gritos.
¡Ni una más!

lunes, 24 de noviembre de 2008

Cuando llegue el Invierno

Desnudo, 1951 - RICARDO MACARRÓN 

Sólo necesito la luz
de una luciérnaga junto a mi cama
y el vuelo de las alondras
sobre tu almohada.
Cuando llegue el Invierno
te habré hecho un lucero
de fuego azul encendido
con las caricias de mis dedos.
Y si acaso me demoro
en la tempestad del océano,
por dura que sea la singladura,
no dudes que arribaré a tu puerto
Me entregaré a ti
y en un instante eterno
ya no seré mi sombra
porque viviré dentro de tu cuerpo.
Cuando llegue el Invierno
el frío no te helará más por dentro
y no te quebrarás ya en soledad
porque yo te estaré queriendo.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Bostezo carnal


Desnudo femenino, 1912 – ALEXANDRE DE RIQUER

Antes de que comience a arreciar el viento

y los frágiles jacintos sean sólo briznas de dolor.

Antes de que el desaliento nos deje exangües 

en el ocaso de este efímero lucernario.

Antes de que este vergel sea tan sólo un búcaro

decadente y macilento y se torne en yermo erial.

Antes de que este brocal, antes bruñido de gloria,

sea el marchito declive de la lascivia y la obscenidad

Antes de que las lías de este levítico cuerpo

se conviertan en rusco y tosco leviatán.

Antes de que me quiebre el pulso y las llamas 

arrasen el rumbo de mi endeble memoria.

Antes de que el tiempo se deshaga en un bostezo carnal

volveré a ser limen de tu verbo y de tu silencio.



sábado, 22 de noviembre de 2008

Ruido de muerte

Cristo muerto, 1480 – ANDREA MANTEGNA

La muerte ronda frente a mí
en esta desolada habitación,
y se alumbra en el rostro
de este bosque desierto
con la llama del cirio
que crece desde mi interior.
La mirada, quebrada en soledad,
ya no es más que un surtidor
de sangre vacía e indolente
y recorre las aciagas horas
depositadas en las arterias
hasta que el cuerpo reviente.
Ya no hay más
que este crepúsculo de vida,
no hay más que este círculo de buitres
esperando la carroña,
no hay más que silencio dentro del silencio
en este ruido de muerte.
Amarga es la espera
de esta muerte amarga,
pero más atormentada es la vida
sabiendo la muerte cerca,
cayendo en el vértigo de la sima.
Hoy sólo tengo ganas de llorar.