“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

viernes, 10 de octubre de 2008

Confines de la nada

La morsure, 2001 - MARÍA AMARAL

Nadie dirá que este pálpito
sombrío, casi bruno,
no es germen de luz
para salir del largo túnel
y pisar el suelo,
aunque esté repleto
de fronteras y de muros.

Nadie dirá que este fulgor
áspero y candente
no será el talismán seguro
para huir del cráter,
donde fluyen torrenciales
el sudor del exilio
y los silencios abisales.

Nadie dirá que esta corrosión
no será el símbolo
de la consumación del dolor,
el umbral perpetuo
del fuego eterno,
mientras me arrastra la corriente
hasta los confines de la nada.

jueves, 9 de octubre de 2008

Como Prometeo

Prometeo, 1630 - JOSÉ DE RIBERA

En el filo del útero vacío 
se fragua una espiral de eternos silencios 
que huelen a sangre, a reseca cárcel y a duelo. 
 Herido en mi orgullo, regreso como un ciclón 
al envés de las hojas húmedas y enrojecidas 
y, como una fiera centella, 
muero encendido en la cólera de las fauces de la luna. 
 Tan sólo el brazo incandescente del inmenso océano
 me sostiene, como Prometeo, 
a las cadenas del abismo con un frío glacial 
donde reverdece el semen en un estambre de fuego.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Callar para siempre

Llave para la cerradura inaccesible, 1969 - JACQUES CARELMAN

Ahora podría desprenderme
de todo el rencor acumulado
y abandonarme al azar del eco
ondeando en el vacío.
Podría alcanzar con ímpetu la raíz
del manantial de pasión
desde las crestas del éxtasis
y entrar en tus dulces colmenas.

Ahora podría taladrar los diques de tus muslos
y saciar de fuego adolescente
el estruendo de mi calvario.
Podría inmolarme en tu roca
y ser derroche de la codicia
en las lágrimas de miel
de tu santo grial.

Ahora podría destruir el dolor
y arriesgarme a descifrar
el dilema de tu piedra de roseta
en la calma del oráculo.
Podría quemar la nieve azul
de este orgasmo de azahar
y hundirme en la brecha de un beso
grabado en tus labios.

Ahora podría gritar con mi voz
desde las entrañas del huracán
y callar para siempre
en la matriz de tu alma.

martes, 7 de octubre de 2008

Si te sueño

The Artists at the Window, 1909 - PAUL KLEE

"... no es perfecta, mas se acerca
a lo que yo simplemente soñé..."

PABLO MILANÉS


Si te sueño, mi amor,
será porque te deseo.
Si te sueño, mi amor,
será que me siento tan frío
en medio de tanto fuego.
Si te sueño, mi amor,
será que la luz de la suave luna
baña mi cuerpo.
Si te sueño, mi amor,
será que te veo en todas las estrellas
del firmamento.
Si te sueño, mi amor,
será que ya he olvidado
que esta vida es un infierno.
Si te sueño, mi amor,
no es porque tenga miedo
es que simplemente te quiero.
Si te sueño, mi amor,
y te escribo un poema en la madrugada
es que ya no me iré nunca más al alba.
Si te sueño, mi amor,
si te sueño...

lunes, 6 de octubre de 2008

Como el rayo

Half Face, 2001 - CLAUDIO GOLDINI

Como el rayo, quema
la oscuridad del alma
en la madrugada.

Hilos de fuego,
lágrimas de cera,
miradas de hielo,
se balancean sin cesar
sobre una cuerda
de cristal quemado.

Arde el cielo
y bosteza la arcilla
en las manos del silencio.

Solo en el interludio
de esta vida
que huele a muerte.

Surte la luz
del frío hielo azulado
y, como el rayo,
quema mis párpados
antes de que regrese el alba.

domingo, 5 de octubre de 2008

Cavidad y coraza

La puerta - ALBERTO PANCORBO 

Sé que continuaré desangrando horas,
 días, años de eternos silencios, 
derramados en la sima azul 
que gota a gota va engendrando el torrente 
de lava errante y sagrada. 
 Sigo sembrando las semillas de las frutas nupciales, 
que colman de ternura el caudal de estrellas 
de la diáfana luz del secreto de las luciérnagas.

 Soy cavidad y coraza 
y dejo escapar entre mis labios
 un sortilegio de pétalos para respirar hondo 
y agitar con fuerza al ser humano 
que duerme embelesado en mi interior.  

sábado, 4 de octubre de 2008

Tu nombre

El vestido de la noche, 1954 - MAGRITTE

Si yo pudiera
enhebrar tu nombre
en constelaciones.
Si cada letra de tu nombre
fuera una sola estrella.
Si cada sílaba
fuera un lucero preciso
flotando en la madrugada.
Si yo pudiera
acariciar tu geométrico cuerpo
y recorrer el perfil
de tu cintura delicada,
adentrándome en cada eslabón
de tu guirnalda de espumas.
Si yo pudiera
navegar en tu costado
y con un suspiro
anclar en tu ribera
de fulgurante nácar.
Si yo pudiera
aspirar el aroma
de tus flores de cuarzo
y sembrar de marfiles
las vertientes de tu alma.
Si yo pudiera
ser la savia de tus raíces
y disolverme en tu voz
mientras pronuncio tu nombre.