“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

lunes, 29 de septiembre de 2008

Volcán herido

Volcanes II, 1984 - FELO MONZÓN

A través de mi ventana
descubro un universo
de infinitas estrellas
que destellan en la noche
como un faro sin retorno
en el viejo malecón de la bahía.

Y allá, en lo alto, sobre la cúspide
del más lejano de los planetas
se abre un volcán herido
que arroja una luz pura
e inunda de tornasol
los jameos de mi médula.

Y vibra mi mirada
en cada suspiro,
en cada abrazo,
en cada latido
y en cada rumor
de este río de magma
que me mantiene febril
en el círculo de mi desvelo.

Y se lubrica con fuego mi piel
y prende el bosque de mi razón,
donde crecen las rosas
junto a la proa de mi memoria,
y me sostengo sosegado
y desnudo en mitad de mi sueño
esperándote junto a mi ventana.

domingo, 28 de septiembre de 2008

Si te arranqué el tiempo

The Enigma of the Hour, 1912 - GIORGIO DE CHIRICO

Si te arranqué el tiempo
fue sólo para que no envejeciera
mientras tu estabas dormida
en tu nube de cristal.
Si desgajé el tiempo
del corazón del tiempo
fue sólo para quebrar esta rutina
que hace aguas en mi interior.
Si extirpé las horas
que fluían por mis arterias
hasta las yemas de mis dedos
fue sólo por tu ausencia.
Si me despojé de esta monotonía,
que sólo me cansa y revienta
y hace añicos mi cerebro,
fue sólo por encontrarte en la eternidad.

Hoy te lo vuelvo a entregar
desnudo en una gota de rocío
y en las primeras hojas doradas
de este otoño que siempre regresa.

sábado, 27 de septiembre de 2008

En las ascuas del océano

Y la tierra estaba sin forma, 1985 - Francisco Arjona


... y yo,
tan frágil,
fui tronco,
fui cielo.


MÍA 

Hoy he sentido el peso del océano
recorriendo mi cuerpo,
con las luces y las sombras,
con el silencio florecido
en cada una de las estrellas
y en las tiernas espinas
de las rosas de abril.
Hoy ha renacido 
la mariposa 
que ya fue crisálida
y planea en la fresca brisa
de la lánguida mañana,
con un sudario de espumas,
creciendo en la neblina
del viento del sur.
Hoy arden las olas
y en las llamas de cristal
se queman los verbos,
los adjetivos y los adverbios,
los nombres y los pronombres,
y en las ascuas del inmenso océano,
sobre una columna de humo, 

sólo estás tú.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Los hilos de la muerte

El guardián caído, 1515 - MATTHIAS GRÜNEWALD



Sin palabras,
porque la muerte
acuna en silencio
lo que la vida mece
en las flores del olvido.

Nudos de palabras
y agujas de silencio
para tejer la vida
con hilos de muerte,
porque la muerte acecha
en cada esquina.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Así

Couple, 1983 - ANTONI GUANSÉ

Así, en la plenitud de la vida,
con las manos llenas de amor y sueños,
con la mirada cargada de ilusiones y esperanzas,
con los labios inundados de silencios y palabras,
así quiero navegar en ti.
Así, pura y transparente,
sensible y delicada, inmensa y radiante,
inteligente y cálida, comprensiva y dulce,
sincera y valiente, así, como tú eres,
así quiero ser yo en ti.

martes, 23 de septiembre de 2008

Volverán a crecer los lirios

Jarrón con lirios, 1890 - VINCENT VAN GOGH

Al romper el día se han muerto
los lirios antes de florecer.
Desde la oscura madrugada
los he sentido suspirar y gemir
entre lamentos, enredados
en el sudor de aire cálido
que hostiga mi cuerpo.

Yo, hundido en mi quietud,
entre bostezos y desolación,
sólo he podido contemplar
el retirado rincón del jardín,
donde las maduras cerezas
se diluyen sobre la tierra cobriza
para ser savia de un nuevo árbol.

Y cada lamento, cada gemido,
cada suspiro, sólo es un cuchillo
que se me clava en el costado,
y de mi honda herida
brota un surtidor de lluvia ácida
que anega todo mi cuerpo
y arrasa el paisaje.

Y cada gota de sangre
es el estiércol necesario
para labrar y abonar los campos
de mi
alma desolada,
sin dudas, sin dolor, sin desaliento.
Y, sólo entonces, volverán a crecer los lirios
en los surcos de las heridas de mis manos.

lunes, 22 de septiembre de 2008

Indiferencia

The Beginning of the End, 1988. - ERIC FISCHL

Te miro y no te veo.
Sólo veo tus labios volando
sobre una nube negra.

Te miro y no te veo.
Sólo veo tus rojos besos
encerrados en la luz
de la luna nueva.

Te miro y busco los besos,
busco los labios pero no te veo.


Quizás yo no tenga ojos
y estén vacías mis cuencas.
Quizás tú ya no tengas labios
y sólo quede el gran hueco
de la indiferencia.