“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 9 de septiembre de 2008

Trazo fugaz

Seated man, 1994 - JACOB GILDOR



No quiero honores, ni falsos júbilos,
ni desamores, ni graves derrotas,
ni lamentos, ni afónicos olvidos,
solo mecer las lágrimas
que germinan en los rayos luna.

No quiero que apagues mis silencios,
ni que rompas la brújula
que sostiene la rosa de los vientos,
solo que tu fértil boca
construya los derrumbes de mi alma.

No quiero que quiebres la osadía
de descifrar los enigmas que guardan las estrellas,
ni que los muros de los atolones
se conviertan en frágiles vanos del océano,

solo que nuestro futuro sea radiante en el firmamento.

No quiero que dilates más el tiempo,
aunque sigo siendo el mismo esclavo de las vísperas,
sólo soy un trazo fugaz de tu huella eterna.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Gotas de polen


Sin título,
1971 - EMILIO RENART 

A veces, cuando agoniza la tarde, 
sus labios derraman gotas de polen 
que espigan mi cerebro. 

sábado, 6 de septiembre de 2008

Mi vida cambió en el carnaval

Retrato del doctor Gachet, 1890 - VINCENT VAN GOGH

Mi vida cambió en el carnaval
de una mañana de verano
cuando sentado en el filo de una nube
empecé a ver pasar la muerte por debajo,
cuando embelesado por la distancia
y aprisionado entre versos y poemas,
inicié la fuga hacia el otro costado
para comenzar a inmolarme 

en antiguas cenizas.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Ahora que es invierno

Le baiser, 1997 - MARÍA AMARAL

Ahora que es invierno,
en Buenos Aires
se escucha el bandoneón
en las esquinas,
y en los salones de tango
se desmayan las horas
en el corazón dolorido
de una guitarra española.

Ahora que es invierno,
sólo somos dos sombras
que bailan en el claroscuro
del plenilunio de agosto
sobre una herradura de plata,
entregándonos los cuerpo
y fundiendo nuestras almas
en una sola alma.

Ahora que es invierno,
cierro mis cinco sentidos
y la noche oscura
se inunda de una luz azul,
como si una estrella
del sur del mundo
se hubiera diluido
en el fondo de mi vida.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Con el deseo a flor de piel


D de Deseo, 1995 - ROBERTO GONZÁLEZ FERNÁNDEZ


Voy a ti,
sin llanto, con ternura,
desde el umbral de mi melancolía,
con el deseo a flor de piel
en esta hierba húmeda
colmada de soledad.
Voy a ti,
como el febril oleaje
que inunda tus riberas
para alcanzar tu puerto
y tus rosadas alamedas,
y refugiarme embelesado
en las orillas serenas
de tus ardientes caderas.
Voy a ti,
y cierro mi vida entera
para abrirla con la llave de tus muslos,
y adormecido entre tus besos y tus labios
regresar a tu mirada,
perdida en la larga distancia
que va de mi almohada a tu almohada.
Voy a ti,
a quemar esta nieve de verano
y abandonarte al sueño,
y cuando mi muerte haya pasado,
por las rayas de mi mano,
implacable y veloz como el rayo en la tormenta,
ya no me importará nada
porque ellas te habrán acariciado
con la ternura y la pasión de un hombre enamorado. 

miércoles, 3 de septiembre de 2008

El bosque de mis silencios

Desnudo entre hojas, 1989 - JAVIER CLAVO

Vibra la tierra reseca,
y fluye por entre las venas
un fuego azul de hielo
que no cesa hasta que amanece.
En la floración de tu sexo
se deposita la nieve plomiza
para reventar la helada
que hace estéril
el árbol de los sueños.
En el hervidero del insomnio,
en medio de llamaradas de flores
y de la penumbra de palabras,
te  meces entre mis pupilas
y las sombras de mis labios,
y te desnudas sobre mi piel
para cubrirte con lágrimas de luz
del bosque de mis silencios.

martes, 2 de septiembre de 2008

No es mil novecientos cuarenta y cuatro

No somos los últimos, 1974 - ZORAN MUSIC

A todos los seres humanos que vieron truncados sus sueños, su futuro y su vida por la barbarie nazi, con la firme esperanza de que jamás vuelva a suceder. A todos los poetas que supieron y quisieron contarlo.

"Desde entonces, a una hora incierta, esa pena retorna"

PRIMO LEVI

Era mil novecientos cuarenta y cuatro y aún no había nacido yo, 
pero he sufrido tanto al ver las ciudades rotas por el odio 
por la limpieza étnica y la deportación. 

 Era mil novecientos cuarenta y cuatro y todavía no había nacido yo, 
pero he sufrido tanto que aún me quema la sangre que fluye por las venas 
y este aire que respiro tan lleno de cenizas negras.

 Era mil novecientos cuarenta y cuatro y aún no había nacido yo, 
pero he sufrido tanto que todavía me duele tanto dolor. 

 Hoy no es mil novecientos cuarenta y cuatro y ya he nacido yo, 
y el mundo sin parar continúa girando 
y en muchas ciudades del planeta se perpetúa la misma sinrazón. 

Hoy no es mil novecientos cuarenta y cuatro 
pero el corazón y la razón me siguen doliendo.