“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 4 de agosto de 2009

Soledad azul

Hombre en azul, 1902/1903 - PABLO PICASSO

No quiero fingir más,
no puedo continuar siendo
sin remedio la sombra
entre la multitud
sin forma humana.

Cuando me desmorone
entre los brazos
de la soledad azul
me vaciaré de los colores
incoloros del pasado.

lunes, 3 de agosto de 2009

El espejo de tu mirada

La herida, 1997 - DINO VALS

No necesito que me digas
ni una sola palabra más
para que rompa el silencio
de mis labios heridos
con los besos fríos de luna.
No necesito que me digas
que prefieres tus mañanas
y la oscuridad de mis noches
porque tu alma y mi alma
están ya a fuego tatuadas.
No necesito que me digas
que tienes temores y miedos
porque te respiro en cada abrazo
y me alimento de tus sueños
cada día al llegar el alba.
No necesito nada,
sólo deseo mirarme
en el espejo de tu mirada
y esperar que llegue así,
lentamente, la eternidad.

domingo, 2 de agosto de 2009

Tres deseos

Deseo de verano, 1934 – ÓSCAR DOMÍNGUEZ

Deseo ser el sereno oleaje,
que a la luz de la luna
anegue siempre tu playa
hasta el nuevo amanecer.
Deseo ser el cáliz de la alianza,
que me diluya en el silencio
de tu fecundo útero
donde se forja la palabra.
Deseo ser la llama que arda
en la hoguera de tu pecho,
donde brota la fuente
que da aliento a mi vida.

sábado, 1 de agosto de 2009

Tu beso en un haiku

El beso, 2004 – EIVAR MOYA

la fuerza motriz
del resto de mi vida
está en tu beso

viernes, 31 de julio de 2009

No me condenes al silencio

Portrait of John Minton, 1941 - MICHAEL AYRTON

Soledad que te ocultas
entre la hojarasca del otoño,
soledad que duermes
en el ocaso de una nube de hielo,
soledad que palpitas
en los nacientes de la memoria,
soledad que sueñas
y mueres en un gin tonic,
no me destierres al olvido,
no calles mi voz,
no lapides mi cuerpo,
no me condenes al silencio.

jueves, 30 de julio de 2009

Me he acostumbrado tanto a ti

The water nymph, 1923 - JOHN COLLIER

Me he acostumbrado tanto a ti
que te siento cada anochecer en mi piel
y planeas en cada amanecer sobre mi pensamiento.

Me he acostumbrado tanto a ti
que ya te respiro en los ríos de mi sangre
y existes en cada uno de mis movimientos.

Me he acostumbrado tanto a ti
que te veo en los sueños emerger
como la dulce ninfa de un poema incierto. 

Me he acostumbrado tanto a ti
que mis heridas llegan a cicatrizarse
con un solo suspiro de tu aliento.

Me he acostumbrado tanto a ti
que sólo el temor de poder perderte
me hace vivir ya como si estuviera muerto.

miércoles, 29 de julio de 2009

Habito en el beso de tu piel


El beso, 1822 - THÉODORE GÉRICAULT

Sólo soy un hombre
nacido en la arcilla
de tu vientre nevado
en el sosiego del amanecer,
después de que el temporal
desgarre este estéril cuerpo
conforme pasa la noche.

Habito en tu sangre 
y en el beso de tu piel
regada con la luz ciega
de la furtiva luna,
y germina en mis sentidos
el secreto de tu voz
y el eco de tu silencio.