Un beso
incendiado a la deriva
solo es fragua
de la melancolía.
Si el deseo muere helado
entre la nieve del océano
es que el amor se ha fundido
en la forja del olvido.
El amor carnal, 1989 - JAVIER CLAVO
O baptismo da rosa, 2005 - MARGARIDA CÊPEDA
El cielo vuelve a estar demasiado oscuro.
La mañana se ha vuelto mustia noche
y la espesa lluvia inunda mi alma rota.
Me encuentro solo, aquí sentado,
derramando la mirada al firmamento
y hundiendo mis manos en el vacío eterno.
Solo soy, como el ciprés, un cadáver más
entre los que yacen en este cementerio.