“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

lunes, 6 de diciembre de 2010

La palabra es una driza de fuego


Island, 2006 - NATASHA MENELIS


La palabra es una roca de lava incandescente,

rodeada de aguas negras y quebrada por el viento
que abrasa la memoria y la reduce a cenizas.
La palabra es un anillo de corales y rojas espinas,
que se incrusta en la piel y con finas espumas de sal
se hunde en la espesa noche en espera del amanecer.
La palabra es vértigo, despedazándose con lentitud
en las aristas de unos labios lívidos y desahuciados,
que ya son incapaces de pronunciar un simple beso.
La palabra es una driza de fuego
  que ahoga y quema la razón hasta convertirla en brasas,
que navegan a solas a la deriva entre las aguas
de un silencio saturado de miedo al olvido.   

domingo, 5 de diciembre de 2010

Haiku de medianoche

Te aa no Areois, 1892 - PAUL GAUGUÍN

Sólo en tus labios
se abre el amanecer
a medianoche.

sábado, 4 de diciembre de 2010

El epicentro de tu corazón


Train Journey, 1998 - DEBORAH POYNTON

Yo no quiero embriagarme más
con el olor del jazmín en la medianoche
ni nadar otro océano que no sea tu mar
cuando llegue el primer amanecer.
Yo no quiero cerrar los ojos
para continuar soñando otra vez
ni volver a abrirlos de nuevo al alba
para ver que tú ya no estás.
Yo quiero recorrer con mis dedos
hasta el último recodo de tu piel
y besar cada uno de tus latidos
con la comisura de mis labios.
Yo sólo quiero recoger contigo
las hojas caducas de los cerezos
y cortar los lirios azules del jardín
que ya han comenzado a florecer.
Yo lo que quiero es ser un espejo
para que te mires tú en mí y yo en ti
y bajarte, si es preciso, del firmamento
la luna y la última estrella fugaz.
Yo lo único que quiero es viajar
juntos en el mismo vagón de tren
sin ansiar ningún otro destino incierto
que el epicentro de tu corazón.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Mi muerte anunciada

Self Portrait, 1889 - VINCENT VAN GOGH


Siempre he caminado por la orilla
en el momento álgido de la bajamar,
persiguiendo cada una de las huellas
que han quedado dormidas en la arena
y deseando encontrar los sueños
que otros han dejado enterrados.
El movimiento del mar
se hace horizonte en mis ojos,
y cada sístole y cada diástole de la marea
no es más que el rumor nocturno
de un vientre oscuro y denso
que habita en el corazón de la isla.
Todo parece estar en calma,
sólo el sonido del silencio
se escucha ahora en la distancia,
y una barcaza alumbrada por la luna
comienza a echar las redes al océano
para recogerlas de nuevo al alba.
No hay nadie más en la playa,
sólo yo con mi sombra negra
diluyéndome sobre las negras aguas.
Ya no queda más signo de vida
sobre estas arenas quemadas,
sólo yo y mi muerte anunciada.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Haiku para el SIDA

Aello, 1930 - FRANCIS PICABIA

Si no paramos
la enfermedad del SIDA
seremos cómplices.

martes, 30 de noviembre de 2010

En la víspera del alba


134, 1988 - PETER BRADTKE

Es este vértigo de la noche
el que trepana mis raíces
en la víspera del alba.

Es esta ausencia de luz
en el fondo de la retina
el exilio de mi mismo.

Es este miedo a verme muerto
al otro lado del espejo
lo que me ahoga cada día.

Es este fuego del verbo puro
el que inmola la ajada piel
en el silencio de mi sepultura. 

domingo, 28 de noviembre de 2010

Un haiku en el olvido

Ojos de olvido, 2008 - BRUNO FERREIRA

Sólo el olvido
transita a la deriva
en el cerebro.