“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

sábado, 8 de mayo de 2010

Mar y océano

Das meer II, 2005 - HELMUT DITSCH 

Tu mar es la voz del océano,
que unge y lustra mi cuerpo 
al adentrarse en la noche,
y desde el fondo de tu silencio 
me envuelve y me llama. 
 Mi mar es el eco de tu océano, 
de limpias espumas blancas,
y al incendiarse de nuevo el alba 
vuelvo a ser como un jameo, 
abierto a la luz, rebosante de lava.


* Jameo: parte de un tubo volcánico de la que se ha derrumbado el techo por el peso o a causa de la acumulación de gases y tras lo que suele quedar una oquedad circular y abierta a la luz.

viernes, 7 de mayo de 2010

Eso eres

Muse, 2004 - MARIYA TURINA

Eres la sin voz,
el verso y la palabra,
el eco del silencio
en las largas noches
de luna nueva.
Eres el aire puro
que respiro siempre
en la soledad callada,
la lluvia cristalina
calando mi memoria.
Eres mar y océano
entre cielo y tierra,
sueño y eterna vigilia
en ese desnudo horizonte
que la razón separa.
Eres la radiante luz
que me despierta
cada nueva jornada,
la gota fresca de rocío
que empaña mi ventana.

jueves, 6 de mayo de 2010

Resignación

Study for a self portrait, 1964 - FRANCIS BACON

Quizás sea esta primavera
de ámbares y grises tardes
cuando la soledad infinita
tañe sin parar en la garganta
y habita el desaliento en los labios
de esta ausencia sempiterna
que me hunde en la resignación.
He llevado a cuestas
sobre las aberturas de la piel,
en el más completo silencio
y durante excesivo tiempo,
cada una de las estaciones,
quizás demasiadas esperas en otoño
e incontables ausencias en invierno,
que ahora me hallo vacío, casi yermo,
infecundo en mi propio vientre,
y ya no me queda más remedio
que echar la mirada hacia delante,
desenterrando el desafiante futuro
con mis manos, las únicas que tengo,
manchadas de mi propia sangre,
a pesar de que esta herida
ya no volverá a cicatrizar nunca.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Jamás por Corrientes paseé


Sabor a tango, 1990 - PÉREZ CELIS


Nunca estuve en Mar del Plata,
ni recorrí las calles de San Telmo.
Jamás por Corrientes paseé,
salvo en los acordes y compases
de aquellos tangos y milongas
que mi madre escuchaba al atardecer.
Y cuando llegaba la noche
surcaba en sueños el Atlántico, una y otra vez,
en mi navío Rayuela,
en mi barco de papel.
Han sido tantos años leyendo
a Borges, a Sábato y a Cortázar,
a Alejandra y a mi querido Don Mario,
que siendo uruguayo fue en su exilio
ilustre argentino también,
que he respirado con lisura el incienso
de la flor del ceibo y de los alfajores,
y he entrado en todos los teatros y cafés
para amar el tango hasta el amanecer.


martes, 4 de mayo de 2010

La semilla de tu nombre

El Vergel, 2006 - SEMA CASTRO

El viento azota mis oídos,
rompiendo este silencio inmutable
que late y reposa en mi interior,
como una fusta hostil
en el lomo de un caballo,
como quiebra el rayo
la piel de la madrugada
cuando se alza el sol
sobre la línea del horizonte.
Escucho el trino de los pájaros
en esta tarde que comienza
a desmayarse entre mis brazos,
mientras las tiernas hojas
de los árboles dan sombra
a los cristales de la ventana,
y acuden a mi memoria
nuevas imágenes y rumores
que jamás nacieron antes en mi razón.
Sé que el aire del océano
arrastrará con fiel sigilo
la semilla de tu nombre
hasta inhumarla entera
en el vientre fértil de la tierra,
sé que germinará tu cuerpo
entre un torrente de azahares
en tallo de jazmín reverdecido
junto al brocal de mis labios.

lunes, 3 de mayo de 2010

En mi tierra no hay trenes

Rain, Steam and Speed - The Great Western Railway, 1844 - J. M. W. TURNER

En mi tierra no hay trenes
que serpenteen los caminos
y vayan dejando en el aire
una estela de recuerdos
enredados en el revoloteo
de una bandada de pájaros
que surquen los cuatro vientos.
En mi tierra no hay trenes
que transporten el presente
hasta los confines del espacio
donde crecen las amapolas
en los amarillos campos de trigo
mientras nosotros sentado
abrimos la puerta del futuro.
En mi tierra no hay trenes
que acarreen el agua
por las acequias de la sangre,
ni la tierra indeleble
por los atajos de la piel,
ni el fuego alado
por los surcos de los labios.
En mi tierra no hay trenes
que queden en vía muerta
y dejen pasar la vida
como quien mira detrás
de grandes ventanales
y espera a que germinen
los deseados girasoles.
En mi tierra no hay trenes
que circunden la costa al amanecer
y se empapen con la maresía*
del impetuoso Atlántico
cuando yo atravieso en la noche
los malpaíses* en busca de los surtidores
de lava que nacen en el horizonte.
*Maresía: En Canarias, aire cargado de humedad del mar en las zonas cercanas a la costa. *Malpaís: Terreno formado por el enfriamiento de lavas viscosas y de aspecto muy rugoso.

domingo, 2 de mayo de 2010

La fragua de un haiku

La fragua, 1819 – FRANCISCO DE GOYA

Entre el ayer
y el ahora arde el amor,
se fragua el deseo.