“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

jueves, 11 de septiembre de 2008

Después de un eclipse

Eclipse, 2006 - JOSÉ MARÍA SICILIA

Durante demasiado tiempo 
has sido matriz de intensa pasión,
y como la esplendorosa Victoria de Samotracia, 
eras enseña de la belleza. 
 Ahora a años luz de las auroras boreales, 
te conviertes en el vértice de mis entrañas 
y te enquistas en la resina de las ruinas de Nínive 
después de un eclipse de sol.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Antes de que anochezca

Arquitectura acristalada con luna, 1999 - CARLOTA CUESTA

Antes de que anochezca,
y el sol se convierta en una fría corona de mármol lívido,
y se alce la luna en la eternidad de la noche
como una lámpara de aceite flotando en el firmamento,
haremos del frágil gozo una dura roca de hielo.

Antes de que anochezca,
y las tiernas flores se desnuden en la cera
de tus labios vacíos sobre mi boca muerta,
y tus dulces colinas se tornen en llanuras cubiertas de cenizas
y el agua se funda con el humo y el viento,
temblará en tu voz el mar de mis silencios.

Antes de que anochezca,
y la densa bruma teja con hilos de soledad
miles de nubes sobre el apagado faro de mi sombrío puerto,
y en la lejanía, sobre la línea del horizonte
brillen los astros y planetas
y tu terso rostro siga latiendo en mi mirada,
volveré a ser tierra llena de sed.

martes, 9 de septiembre de 2008

Trazo fugaz

Seated man, 1994 - JACOB GILDOR



No quiero honores, ni falsos júbilos,
ni desamores, ni graves derrotas,
ni lamentos, ni afónicos olvidos,
solo mecer las lágrimas
que germinan en los rayos luna.

No quiero que apagues mis silencios,
ni que rompas la brújula
que sostiene la rosa de los vientos,
solo que tu fértil boca
construya los derrumbes de mi alma.

No quiero que quiebres la osadía
de descifrar los enigmas que guardan las estrellas,
ni que los muros de los atolones
se conviertan en frágiles vanos del océano,

solo que nuestro futuro sea radiante en el firmamento.

No quiero que dilates más el tiempo,
aunque sigo siendo el mismo esclavo de las vísperas,
sólo soy un trazo fugaz de tu huella eterna.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Gotas de polen


Sin título,
1971 - EMILIO RENART 

A veces, cuando agoniza la tarde, 
sus labios derraman gotas de polen 
que espigan mi cerebro. 

sábado, 6 de septiembre de 2008

Mi vida cambió en el carnaval

Retrato del doctor Gachet, 1890 - VINCENT VAN GOGH

Mi vida cambió en el carnaval
de una mañana de verano
cuando sentado en el filo de una nube
empecé a ver pasar la muerte por debajo,
cuando embelesado por la distancia
y aprisionado entre versos y poemas,
inicié la fuga hacia el otro costado
para comenzar a inmolarme 

en antiguas cenizas.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Ahora que es invierno

Le baiser, 1997 - MARÍA AMARAL

Ahora que es invierno,
en Buenos Aires
se escucha el bandoneón
en las esquinas,
y en los salones de tango
se desmayan las horas
en el corazón dolorido
de una guitarra española.

Ahora que es invierno,
sólo somos dos sombras
que bailan en el claroscuro
del plenilunio de agosto
sobre una herradura de plata,
entregándonos los cuerpo
y fundiendo nuestras almas
en una sola alma.

Ahora que es invierno,
cierro mis cinco sentidos
y la noche oscura
se inunda de una luz azul,
como si una estrella
del sur del mundo
se hubiera diluido
en el fondo de mi vida.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Con el deseo a flor de piel


D de Deseo, 1995 - ROBERTO GONZÁLEZ FERNÁNDEZ


Voy a ti,
sin llanto, con ternura,
desde el umbral de mi melancolía,
con el deseo a flor de piel
en esta hierba húmeda
colmada de soledad.
Voy a ti,
como el febril oleaje
que inunda tus riberas
para alcanzar tu puerto
y tus rosadas alamedas,
y refugiarme embelesado
en las orillas serenas
de tus ardientes caderas.
Voy a ti,
y cierro mi vida entera
para abrirla con la llave de tus muslos,
y adormecido entre tus besos y tus labios
regresar a tu mirada,
perdida en la larga distancia
que va de mi almohada a tu almohada.
Voy a ti,
a quemar esta nieve de verano
y abandonarte al sueño,
y cuando mi muerte haya pasado,
por las rayas de mi mano,
implacable y veloz como el rayo en la tormenta,
ya no me importará nada
porque ellas te habrán acariciado
con la ternura y la pasión de un hombre enamorado.