Caronte, 2017 - Roberto Ferri
“De su corazón herido brotó agua”
Juan 19, 34
El aire permanece tibio aún.
La plomiza tarde desmorona las palabras,
palabras que en otros tiempos
fueron grandes estandarte de la victoria.
Las negras nubes exhalan palabras,
solo palabras, palabras de amor,
tan solo llanas y simples palabras,
palabras de rutinas, palabras de desamor,
palabras de ansiados recuerdos y olvido,
palabras inundadas por demasiados silencios
tan llenos de palabras y más palabras,
palabras que anegan de ausencia
el mismo corazón herido de las palabras.
La garganta es solo un sepulcro
repleto de palabras ya olvidadas.
Las lágrimas ya resecas
solo son mortajas de las palabras.
Quiero derribar el muro de las palabras
porque lentamente, a cada instante,
nacen nuevos muertos en mi garganta.