“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

jueves, 30 de septiembre de 2010

Agoniza septiembre entre nubes

Le Palais des Doges, 1881 - PIERRE AUGUSTE RENOIR


Agoniza septiembre entre nubes,
reescribiendo palabras indescifrables
a medida que avanza la noche,
y me adormezco con extraña placidez
mientras escucho y disfruto cada nota
del cuarto movimiento de la Quinta de Mahler.

Evoco la discusión filosófica de Mann,
desmenuzando la belleza en la mirada
del malogrado Gustav Aschenbach,
sentado en su silla frente al mar Adriático,
cuando la inalcanzable juventud de Tadzio
comenzaba a desintegrar su propia vida.

Recuerdo cada uno de los rincones
de extraordinaria belleza de la Venecia
que en tantas ocasiones he callejeado,
desde los pintorescos campiellos interiores
al Ponte Rialto sobre el Canal Grande,
y sentado en el Café Florian de San Marcos.

Muere septiembre
y se cuajan todos los silencios
en esta sinfonía, sin más algazara
que los labios ardientes de esta rosa
que sostengo entre mis manos,
reflejándome en el espejo
de un nuevo crepúsculo
al tiempo que un secreto azul
se arrulla en el fondo de mi mirada.


Campiello: Nombre que se da en Venecia a las Plazas que se encuentra en medio de varias casas y donde convergen varios caminos.

martes, 28 de septiembre de 2010

Desangrándome en el tiempo


Inside going outsider, 2002 - EUAN MACLEOD

Soy el polvo de mi tierra,
la estela de un pasado fugaz
que nunca acaba de morir.
Soy el silencio de mi voz,
el presente insignificante y efímero
que se deshila entre mis manos.
Sólo soy  la traza de mi huella,
desangrándome en el tiempo
y en el devenir de mi futuro.

lunes, 27 de septiembre de 2010

En la quietud de este amanecer

Desnudo con maletas, 1984 - CRISTÓBAL TORAL

Déjame que te contemple así,
desnuda con las primeras luces del alba,
que ciña con suavidad por última vez
el hermoso y tierno talle de tu cuerpo
y con fuerza lo abrace con el mío.

Déjame que te respire una vez más
en la quietud de este amanecer,
ahora que todavía no abrasa el sol
y tu piel aún no se ha evaporado
entre el calor húmedo de estas sábanas.

Déjame que me refugie en el silencio,
en el verbo de un efímero y póstumo beso,
y velado ya en el aliento de unos versos
que jamás llegaremos a pronunciarnos
desaparezca en la sombra de tus labios.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Un haiku sobre la hojarasca

Serie "Jardín de papel", 2010 - SEMA CASTRO

Vuelve el otoño.
De nuevo en nuestra vida
sólo hojarasca.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Surcando versos


Lighthouse, 2007 - EUAN MACLEOD


A veces me vuelvo como el mar
cuando golpea en los rompientes,
mar colérico que al amanecer
estalla contra los acantilados
para de nuevo regresar sereno
a la profundidad del océano.

A veces soy como el aguacero
que trepana la piel de la mar
y ojo de huracán sin viento,
desgarrando la oscura tierra
para impregnar de luz radiante
el resto de mi cuerpo.

A veces me siento frágil
y me oculto entre nombres
que nunca me atrevo a pronunciar.
A veces soy como el verbo
y a solas voy surcando versos
hasta morir en silencio.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

La carne de la medianoche


Aparición de la cara de Afrodita, 1981 - SALVADOR DALÍ


Seré como la rosa solitaria,
abandonada a su suerte
en la penumbra del amanecer.

Sembraré en los surcos del aire
la carne de la medianoche,
y en el silencio de mis labios,
esperaré a que brote la primavera
en el verde útero de tu piel.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Amanece en Alcalá

Estudio para un autorretrato, 1977 – FRANCIS BACON

Amanece en Alcalá
y el otoño no termina de nacer
a pesar de que la noche callada
continúa siendo fría, tan fría,
casi glacial, en esta escarcha
que como el rocío me quema la piel.

Es este mes de septiembre el mismo
en todos los calendarios gregorianos del mundo
y sin embargo yo no he comenzado tu vendimia,
quizás porque tu cuerpo sigue siendo mi laberinto
donde hago inviolable siempre el sueño
aunque tú, en mi mirada, seas ya la única realidad.

La noche se dispara tras los cristales
como una interminable ruleta rusa
que sólo ansía acabar con esta monotonía,
enredándose entre los dedos de mis manos
antes de que los primeros rayos de sol
alumbren tu sombra desierta sobre mis sábanas.



Alcalá de Henares - Madrid, 19 de septiembre de 2010

domingo, 19 de septiembre de 2010

Memoria de un haiku

La memoria, 1948 - RENÉ MAGRITTE

Muere la noche,
efímera memoria
de la mañana.

sábado, 18 de septiembre de 2010

El rumor de las aguas

Nocturno en Cala Murta, 1933 - ANGLADA CAMARASA

El rumor de las aguas es demasiado frágil,
como una quimera colgada del viento,
es una crisálida desnuda y ausente
que jamás llegará a volar en mis pupilas,
sólo es una rima de silencios ya caducos
tambaleándose por las sinuosas sílabas
de uno verso todavía adolescente
en busca de un poema sin final.

El rumor de las aguas es demasiado frágil,
como una sinfonía o un adagio interior
buscando las infinitas luces perpetuas
para ungir las alas de cera
de un maduro y efímero Ícaro
que ansía surcar nuevos horizontes,
sólo es el resplandor fugaz
del último relámpago en la tormenta.

El rumor de las aguas es demasiado frágil,
como un beso sobre unos labios de aire,
es un náufrago siempre a la deriva
en la corriente sanguínea
de los confines del universo,
sólo es una sombra tenue y furtiva
que vaga solitaria y febril
por la savia de la palabra.

viernes, 17 de septiembre de 2010

No es solamente eso

Waiting for Spring, 1994 - VICTOR WANG

No es que te busque en la noche
y no encuentre nada más
que la huella de tu ausencia
confinada en mi mirada.

No es que te respire en el silencio
de este nuevo amanecer
y te reviva entre este montón
de versos hechos de cenizas.

No es que sienta la luz
y el húmedo aliento de tus labios
en todas y cada una
de las horas que tiene el día.

No es solamente eso,
es sin duda mucho más.
Es que ya, aunque quisiera,
no puedo vivir sin ti.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Donde sólo me habitan imágenes

Mirror image - STEVEN J. LEVIN

“No pienso en lenguajes, sino en imágenes”

VLADIMIR NABOKOV

Tal vez tendría que respirar
la luz de las luciérnagas
cuando baten sus alas
entre las flores del jardín,
o simplemente aspirar la lisura
de la gran dama de noche
cuando copula con los grillos
al entregarse desnuda
a la luz de la luna llena.

Quizás debería ensartar
las nubes que surcan el cielo
y hacer un collar de estrellas
cuando laten en la oscuridad,
o acaso tendría que entrar
en el espejo del universo
sin más motivo que diluirme
en el oxígeno que navega
por mi sangre hasta mi cerebro.

Tal vez no quiera seguir escribiendo,
ni tan siquiera pensando como ahora,
si sólo son estos versos estériles
los que se me mueren entre las manos
antes de terminar de florecer
en las laderas de un lenguaje
que se despeña, ya sin ningún rubor,
hacia un oscuro y profundo abismo
donde sólo me habitan imágenes.

martes, 14 de septiembre de 2010

Entre el sueño y la melancolía

Self-portrait, 1889 – VINCENT VAN GOGH

Me hundo como cada noche
en la espesura del océano,
donde habitan las fauces de la nada,
y percibo como se debate el otro
entre el sueño y la melancolía
en las aristas del tiempo.

Sé que venceré esta batalla
y, cueste lo que me cueste,
aunque me deje la piel a jirones
y me asalten las terribles sombras
en mitad del vacío al amanecer,
sé que volveré a sonreír de nuevo.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Agua para un haiku

The water in you, 2005 - ALEKSANDER BALOS

Es sólo tu agua
la que fecunda el verso
en mi sequía.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Tormenta herida

Study for self-portrait, 1975 - FRANCIS BACON

Nunca, como a tu lado,
me sentí piedra.

Y yo que me soñaba nube,
aire puro y limpio
en tu aliento,
hierro incandescente
en tu fragua sagrada,
gota de fresco rocío
en tu mañana.

Nunca, como a tu lado,
fui roca viva.

Y yo que me creía mar,
plácida espuma
bañando tu cuerpo,
línea del horizonte
en tu mirada serena,
rumor de caracola
en la rosa de los vientos.

Nunca, como a tu lado,
fui otro que yo mismo.

Y sin embargo, esta noche
oscura de luna,
soy tormenta herida
en mi propio silencio,
vértigo y soledad,
desangrándome a solas
en medio de estos versos.

viernes, 10 de septiembre de 2010

En el laberinto de mi propia carne


Self-portrait, 1973 – FRANCIS BACON

Como quien deshoja banderas
en víspera de una nueva guerra,
me adentro en el desolador vacío
de las palabras desnudas
y de las voces huecas,
para agonizar en completo silencio
en las espinas de esta mustia rosa,
donde el tiempo se hace infalible
y sólo es un estigma que sangra
en el laberinto de mi propia carne.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Sobre la luz desnuda


Frente al verdor desnudo, 1986 - ROBERTO GONZÁLEZ FERNÁNDEZ

Ardo entre tus brazos
con el mismo nervio
que arde la eterna Hestia
desde la noche de los tiempos.
Siempre retoño una vez más
en el crisol de la madrugada,
para vaciarme en tu horizonte,
sobre la luz desnuda
que rezuma de tu vientre,
como si fuera un río bravo
que corre impetuoso
al estuario de tus labios.

martes, 7 de septiembre de 2010

La esencia fugaz de la vida


Cuatro fases en torno a una prohibición, 1966 - JUAN GENOVÉS

Eres el fuego que nace libre
de la fragua ardiente del deseo.
Soy la sombra de un cerezo
que siempre está en flor.

Soy sólo un río que muere
entre versos llenos de silencios.
Eres el perfume de lo prohibido,
la esencia fugaz de la vida.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Para forjar la memoria

En memoria de George Dyer (Panel central), 1971- FRANCIS BACON


Por este mar que navego
bordeando el vértigo de mi propio abismo,
sin otra pretensión que convertir el silencio
en palabras de un idioma sin artificio,
es cicatrizante de heridas
que supuran aún desde mi interior.

Continúo buscándome entre las aguas del océano
para liberarme de una vez de este lenguaje estéril,
que me sigue encadenando al pasado
y estrangula el presente apagando la luz del futuro.

Vuelvo sobre mis pasos al interior del espejo,
allí donde la luz se torna sombra.

Regreso de nuevo al principio de los tiempos,
a la génesis primigenia de la palabra virgen.

Busco la fuente del silencio
en las raíces desnudas que crecen en mi corazón
para forjar la memoria.

domingo, 5 de septiembre de 2010

La sombra de mi haiku

Presto, 1967 - LUIS MANUEL PASTOR

Hace el pasado
la sombra que me habita.
Yo soy el presente.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Por olvidar pensarte

Black and Blue, 2009 - PETERIS CIEMITIS

“Ardiente pereza hoy me pesa
al sentir esta tristeza sin lágrimas,
por olvidar pensarte”

MARIO MARTÍNEZ


Por olvidar pensarte
continúo otra jornada
deshojando la llegada del otoño
en los poros de mi piel,
augurando que la infinita noche
abrirá un nuevo abismo
en los cauces de mi vientre
aún más solitario y oscuro
que el que ahora mismo
siento en mi interior.

Por olvidar pensarte
presiento que la luz del alba
cegará al fin mis ojos ausentes
y agonizará sin piedad
sobre estos labios ya muertos.

Por olvidar pensarte
me miro sin cesar en el espejo
en el que se engendra el viento
y sólo encuentro un terrible vacío
flotando sobre este mar de lirios.

Por olvidar pensarte
me he olvidado de mi mismo
y ahora deshilo con enorme tedio
cada una de las horas
que van cayendo gota a gota
y casi sin llegar a darme cuenta
en el eterno diapasón del tiempo,
aunque nunca tuve otra pretensión
que ser el huso preciso para tejer
la luz de mi propio futuro.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Yo siempre voy y vengo

A Hubris de Heracles, 2007 - CARLOS BARAHONA POSSOLLO

Jo sempre vaig i vinc
Volo i camino sense ales
Estic morint en un somni

Yo siempre voy y vengo,
me mezclo hasta disolverme por completo
como lo hace el aire en mis pulmones,
como lo hace el agua pura
en mi sangre cansada
cuando me ahogo entre las palabras
que jamás llegaré a pronunciar.

Yo siempre voy y vengo,
solo, lenta, pausadamente,
para acabar desapareciendo
como un frágil azucarillo
entre un sinfín de versos,
a pesar de la fugacidad del tiempo,
en el interior de mi propio silencio.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Ya no necesito más verbo que un monosílabo

La Pesadilla, 2008 - UBAY MURILLO

Te nombro en la medianoche
y sin embargo no tengo tu nombre,
y con una unicelular sílaba solitaria
recorro cada centímetro de tu cuerpo
con la punta de mis dedos.

Ya sé que no preciso de palabras
ni de ninguna otra lengua
para volver a fraguar la voz
y la raíz de tu nombre
en el sueño de tu abrazo.

Sé que te llamo en la madrugada
y continúas aflorando en el vientre
de mi húmedo y febril aliento,
penetrando y anegando
cada poro de mi reseca piel.

Ahora sé que ya no necesito
más verbo que un monosílabo,
fluyendo seguro y sereno
por el secreto torrente sanguíneo
de mi inescrutable silencio.