“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

jueves, 30 de diciembre de 2010

Ahora que arribo al medio siglo

Triple self-portrait, 1960 - NORMAN ROCKWELL

Hace ya treinta años,
cuando todavía era joven,
quería sostener el mundo
con la yema de mis dedos
y ansiaba navegar por el océano
sin otro rumbo cierto
que mis propios pensamientos.

Hace ya treinta años,
cuando aún era demasiado joven,
decidí cambiar toda mi vida
y cerré las puertas del pasado
para adentrarme por nuevos caminos
que han ido forjando este futuro
con numerosos e infinitos sueños.

Ahora que arribo al medio siglo
después de haber estado varado
los últimos treinta años de mi vida,
con la cabeza llena de canas
y con las primeras y profundas arrugas
perfilándose sobre mi piel,
preciso volver ser el joven de antes.

Ahora que las eternas sombras
comienzan a abrirse entre las luces
en la frontera de la noche oscura
y mi razón emerge del sueño,
quiero entregarte mi alma y mi cuerpo
para que tu palabra anide en mi silencio
y tu silencio habite en mi palabra.

domingo, 26 de diciembre de 2010

Agarrado a mi último latido

Waiting for the romance to come back II, 2010- FABIÁN PÉREZ

Soy la palabra rota
que navega prisionera
en su propia palabra,
la luz que siempre
sobre la piel virgen
del nuevo horizonte
al amanecer estalla,
y me desangro lentamente
entre las fauces de un océano
que me devora en la distancia.

Soy la sombra quebrada
que se alumbra en el sueño
cuajado entre la escarcha
y agarrado a mi último latido
surco la ausencia y el verso
para volver a ser simiente,
raíz del silencio y palabra,
y ya dormido entre las cenizas
renazco en el azul de la noche
cosido a mis entrañas.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Ave mensajera

The large family, 1963 - RENÉ MAGRITTE

La noche arde en las arterias
y se hace ráfaga de aire
que se llena de complicidades
y de aromas que nutren la piel,
como si fuera el rito de un eclipse
donde la sombra se entrega a la luz
en el silencio de esta luna invernal
que se abre a la mañana
para engendrar la palabra necesaria
y transformarse en ave mensajera
que sobrevuele cada rincón del planeta
derramando paz y felicidad.

Feliz Navidad

domingo, 19 de diciembre de 2010

Alumbrándome con un haiku

Sin título 16, 2010 – MIRTA BENAVENTE

A ti, madre.

Luz de la vida,
continúa alumbrándome
ahora en la muerte.

sábado, 18 de diciembre de 2010

En la tangente del mar


Le donne di una vita, 2004 - MORENO BONDI


En la tangente del mar
crece una azucena herida,
que vierte su luz cenital
sobre la sangre del tiempo,
mientras los agujeros del sol
marcan la piel del alba,
justo en el preciso instante
en el que las cuencas de mis ojos
se abren al nuevo horizonte. 

jueves, 16 de diciembre de 2010

Latidos

Primer latido, 2009 - BRUNO FERREIRA


Abre la luz
de tu cuerpo

y dime

si es la sombra
desnuda

de mis latidos

lo que late
en tu corazón.

martes, 14 de diciembre de 2010

Haiku para Morente

Flamencosänger, 1915 - SONIA DELAUNAY

Llora la Alhambra.
En la voz de Morente
llorando mi alma.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Haiku de viento

*Serpente di bronzo, 1511 - MICHELANGELO BUONARROTI

Soplo de viento
en medio del silencio
es la palabra.


*Detalle Capilla Sixtina

viernes, 10 de diciembre de 2010

Ola de cristal

The Great New Wave, 2007 - BEN WEINER

Una ola
tras otra

se derrama el tiempo,

y se hace filamento

que arde en la geometría
del agua,

como ola de cristal
que alumbra los versos

dormidos bajo la sangre.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Aguaceros

El aguacero, 2010 - FABIÁN PÉREZ


La ciudad

es una medusa
que escuece la carne

y abandona el lenguaje

con aguaceros
de soledad

y silencio.

lunes, 6 de diciembre de 2010

La palabra es una driza de fuego


Island, 2006 - NATASHA MENELIS


La palabra es una roca de lava incandescente,

rodeada de aguas negras y quebrada por el viento
que abrasa la memoria y la reduce a cenizas.
La palabra es un anillo de corales y rojas espinas,
que se incrusta en la piel y con finas espumas de sal
se hunde en la espesa noche en espera del amanecer.
La palabra es vértigo, despedazándose con lentitud
en las aristas de unos labios lívidos y desahuciados,
que ya son incapaces de pronunciar un simple beso.
La palabra es una driza de fuego
  que ahoga y quema la razón hasta convertirla en brasas,
que navegan a solas a la deriva entre las aguas
de un silencio saturado de miedo al olvido.   

domingo, 5 de diciembre de 2010

Haiku de medianoche

Te aa no Areois, 1892 - PAUL GAUGUÍN

Sólo en tus labios
se abre el amanecer
a medianoche.

sábado, 4 de diciembre de 2010

El epicentro de tu corazón


Train Journey, 1998 - DEBORAH POYNTON

Yo no quiero embriagarme más
con el olor del jazmín en la medianoche
ni nadar otro océano que no sea tu mar
cuando llegue el primer amanecer.
Yo no quiero cerrar los ojos
para continuar soñando otra vez
ni volver a abrirlos de nuevo al alba
para ver que tú ya no estás.
Yo quiero recorrer con mis dedos
hasta el último recodo de tu piel
y besar cada uno de tus latidos
con la comisura de mis labios.
Yo sólo quiero recoger contigo
las hojas caducas de los cerezos
y cortar los lirios azules del jardín
que ya han comenzado a florecer.
Yo lo que quiero es ser un espejo
para que te mires tú en mí y yo en ti
y bajarte, si es preciso, del firmamento
la luna y la última estrella fugaz.
Yo lo único que quiero es viajar
juntos en el mismo vagón de tren
sin ansiar ningún otro destino incierto
que el epicentro de tu corazón.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Mi muerte anunciada

Self Portrait, 1889 - VINCENT VAN GOGH


Siempre he caminado por la orilla
en el momento álgido de la bajamar,
persiguiendo cada una de las huellas
que han quedado dormidas en la arena
y deseando encontrar los sueños
que otros han dejado enterrados.

El movimiento del mar
se hace horizonte en mis ojos,
y cada sístole y cada diástole de la marea
no es más que el rumor nocturno
de un vientre oscuro y denso
que habita en el corazón de la isla.

Todo parece estar en calma,
sólo el sonido del silencio
se escucha ahora en la distancia,
y una barcaza alumbrada por la luna
comienza a echar las redes al océano
para recogerlas de nuevo al alba.

No hay nadie más en la playa,
sólo yo con mi sombra negra
diluyéndome sobre las negras aguas.
Ya no queda más signo de vida
sobre estas arenas quemadas,
sólo yo y mi muerte anunciada.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Haiku para el SIDA

Aello, 1930 - FRANCIS PICABIA

Si no paramos
la enfermedad del SIDA
seremos cómplices.