“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

sábado, 20 de junio de 2009

Requiem para un hombre con minúsculas (A Vicente Ferrer)

Mural Vicente Ferrer en Anantapur

"No quiero que me recuerden 
cuando muera, que me dejen en paz...
allí volveré a hacer otra Fundación Vicente Ferrer"

VICENTE FERRER

Ha muerto en silencio
en la ciudad del infinito,
en la ciudad de la esperanza,
ha muerto en silencio
en Anantapur.

Nunca hizo falta más palabra
que la acción justa y certera 
cargada de la luz de la razón
para erradicar la pobreza
de los olvidados del planeta.

Ha muerto el hombre,
escrito con letras minúsculas
porque nunca codició oropeles
y siempre pasó desapercibido
entre la grandeza de su obra.

Hoy hace calor en Anantapur,
un calor sofocante y eterno
que recuerda las enormes piras
en las que se inmolan cada día
los muertos de la India.

Murió el hombre sencillo,
el que nunca pretendió más premio
que su trabajo por los demás,
aún cuando en sus manos
tuvo las llaves de su propio éxito.

Sí, en Andhra Pradesh murió su cuerpo,
Vicente Ferrer ha muerto en silencio,
pero jamás podrá morir en mi interior
ni su pensamiento ni su amor
a cambio de nada.