“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

miércoles, 23 de julio de 2008

Si volviera a nacer

Sobrevolando en espiral el Coliseo, 1931 - GUGLIELMO SANSONI


Si volviera a nacer, lo haría en Italia,
bajo la cúpula de Florencia,
en la campiña de la Toscana,
en la Giudecca de Venecia,
en el mar de la Cinque Terre,
o junto al Foro y al Coliseo
en la Città Eterna.

Si volviera a nacer, lo haría en Italia,
en el alma de Leonardo,
en el mármol de Michelangelo,
en la elegancia de Rafael Sanzio,
en el color y el movimiento de Botticelli,
en la belleza simple de Donatello,
en el tenebrismo de Caravaggio.

Si volviera a nacer, lo haría en Italia
en cada una de las óperas
del gran maestro Puccini;
en las voces de Pavarotti
y del inmenso Caruso,
en el lirismo de la Scotto,
en la musicalidad de la Freni.
Si volviera a nacer, lo haría en Italia,
en la majestuosidad de Dante,
en el pesimismo lírico de Leopardi,
en la melancolía de Pascoli,
en el verso desnudo de Ungaretti
en la poesía doliente de Passolini,
en la soledad interior de Pavese.

Si volviera a nacer, lo haría en Italia,
en la mirada de Visconti,
en el neorrealismo de Rosellini
y del gran Vittorio de Sica
en la sátira de Fellini,
en la incomunicación de Antonioni,
en la genialidad de Benigni.

Si volviera a nacer, lo haría en Italia,
aunque necesariamente para ello
tuviera que morir de nuevo,
junto a Shelley y a Byron,
mirando al azzurro de la Liguria
desde la costa de Lerici y Portovenere
en el Golfo de los Poetas de la Spezia.