“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

martes, 10 de junio de 2008

Paredes quebradas

El rompido, 2001 - SOLEDAD SEVILLA


Las paredes quebradas lloran
porque bostezan sus vestidos blancos.
Dentro de nada estarán agonizando.
Sus rostros demacrados,
extremadamente blancos,
casi sin silueta, se estremecen y rompen.
Aún se escuchan sus bramidos
en las negras noches de luna nueva,
invadiendo cada uno de los rincones.
Sus mustias voces, henchidas de polvo,
casi inexistentes,
dejan un leve vaho de eco
disperso por el aire.
Sus cuerpos están ya mutilados,
desde sus huecos ojos
hasta sus putrefactos
y malolientes labios;
desde su mano izquierda,
antes glorioso estandarte,
hasta los surcos de las huellas de sus pies,
paso firme en el pasado.

Todo se acaba,
acaso todo llegue a su fin
con el principio de la muerte
en el silencio de la noche.
Se escuchan los gritos,
los lamentos, los llantos.
Todavía, a lo lejos,
resuena el eco.