
Idylle, 1931 -TAMARA DE LEMPICKA
No es necesario decir
lo que la piel habla,
no es necesario decir
lo que grita el alma.
No es necesario decir
lo que se siente en un abrazo
no es necesario decir
lo que expresa una mirada.
No es necesario decir
lo que deliran los sueños,
no es necesario decir
lo que los silencios proclaman.
No es necesario decir
que si algún día te besara
creo que sería ya imposible
que al otro día te dejara.