“Soy el que es nadie, el que no fue una espada
en la guerra. Soy eco, olvido, nada.”


JORGE LUIS BORGES

jueves, 11 de septiembre de 2014

La verdad de mi palabra


























Icare II, 2010 - DANIEL BARKLEY


                        “… y aún así, como el aire, me levanto".

                        MAYA ANGELOU


Cada nuevo día es un tormento
repleto de dolor.
Nos acechan legiones de buitres
volando sobre nuestros cuerpos.
Indefectiblemente, la carne
nos termina por corroer el alma
en la inmensidad de la noche,
cuando el silencio y la soledad 
se hacen frontera de la muerte.
Cada minuto se desploman cientos
de mujeres y hombres
perforados por las balas de la patria.
A pesar de ello me rebelo, me levanto
e intento alzar el vuelo
aunque el sol me funda las alas,
lucho y me aferro a la vida
con la verdad de mi palabra.




lunes, 1 de septiembre de 2014

Siempre vuelven





















The memory of clocks - VAN RENSELAR

Vuelven,
siempre vuelven
las sombras en la noche
y el ruido tortuoso 
en el silencio de la madrugada.
Vuelven,
siempre vuelven
los latidos del olvido
a perforar el tímpano
y la memoria desgarrada.
Vuelven,
siempre vuelven
las olas embravecidas
de este fiero océano
que nunca está en calma.

jueves, 26 de junio de 2014

El rastro del silencio


Leda Nova, TOMASZ RUT


acaso fuiste Leda
y yo cisne
entre tus manos

busqué tu nombre
entre los jirones
de mi piel

navegué tu sangre
con los surcos
de mis labios

penetré al fondo
de tu vientre
en busca de la luz

pero solo encontré
un vacío inmenso

y el rastro del silencio
entre tanta ausencia

miércoles, 28 de mayo de 2014

Un simple latido


Relojes blandos, 1933 - SALVADOR DALÍ

Los secretos casi siempre
se guardan en el corazón
bajo siete llaves.
Hay secretos que sólo
pueden enhebrarse a solas
en el agujero de la noche,
cuando se paran en seco
las manecillas de los relojes,
cuando los ojos se clavan
en el cristal de la ventana,
y la memoria naufraga
entre un carrillón de imágenes
que nunca llegan a ver la luz.
Hay secretos inconfesables,
que a pesar de ser sombras
son mucho más feroces
que la propia muerte.
Sé que aunque le esté ganando
la batalla al tiempo,
cada día es tiempo de recomenzar.
Sé que todos los relojes
marcan las horas a destiempo.
Sé que cada instante
es un simple latido
y  en cada latido
me juego la eternidad.